3 Comments

  1. charol
    11/12/2010 @ 17:41

    Interesante recorrido histórico de violencia y dominación.
    Ahora yo preguntaría si los últimos actos tienen que ver con una reafirmación de la dominación. Como una forma de mantener en la memoria que el pueblo Rapa Nui debe estar sometido al pueblo chileno.
    Y desde ahí también me pregunto si ellos desean se parte de este pueblo… lo que profundamente no lo creo y pienso que no debe ser así. Porque significaría un anulamiento de su cultura.
    Es importante dar cuenta que es otra cultura, y el peso de esto es terrible. Al igual que el pueblo mapuche la cosmovision de mundo, las relaciones, el lenguaje, los códigos son completamente distinto. Un ejemplo claro es las deidades que los representa. Lo que significa pensar la vida de una forma totalmente distinta.
    Por lo tanto, como una cultura que obligan a estar dentro de otra cultura. Puede terminar siendo un campo de tensión frente a lo dominante. Algo que posiblemente destruye nuestra propia cultura.

    Por ejemplo, el concepto de propiedad privada es absolutamente occidental (Un europeismo que toma lo chileno)… si un rapa nui (en un Estado Chileno) dice: «no hay propiedad privada». El Estado puede ser desintegrado facilmente, porque no se justifica. No hay recursos que administrar. Por lo tanto la ideología Rapa nui pone inevitablemente en tensión lo que conocemos por Estado, como una institucionalidad que nos organiza porque no confiamos en el otro

    En este sentido el pueblo Rapa Nui se transforma en un ENEMIGO PUBLICO para el Estado Chileno. Y que mejor que tomarlos en un gobierno de derecha a un pueblo que se pueda dominar, justamente porque con los mapuches no pueden.
    Solo mediante la violencia de la fuerza policial, se justifica el orden público y por tanto se justifica el Estado. Ahora.. los pacos ¿habrán sido Rapa NUI o Chilenos?

    • Herr Direktor
      12/12/2010 @ 13:40

      Como todo proceso de dominaciòn, por lo general te encuentras con la naturalización de estos procesos. Eso implica que no se considere ni tan mala la idea de pertenecer a Chile, porque lo beneficios (conectividad, alimentación, servicios de salud, etc…)se traducen en prosperidad. Lo malo de que ese proceso se asuma como natural, es que por este otro lado (chile) nada es natural, sino más bien, todo lo contrario.
      Ya quisieron poner un casino en Rapa Nui. Ya les quitaron las tierras. Ya el turismo es sinónimo de invasión «buena onda». Y la lucha, parece ahora pertenecernos a todos.

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