6 Comments

  1. tamara tenhamm
    17/07/2013 @ 17:11

    Valiente develamiento. Gracias.
    Me quedo a la espera de la parte 2 y atenta a si esta vez algo se logra, no sólo ” escandalizarse” y luego cambiar el tema por el próximo de moda.
    Gracias nuevamente.

    • Claudia
      17/07/2013 @ 21:30

      Gracias Tamara.
      Mi intención es poder dar cuenta de dos aspectos principalmente: por un lado la responsabilidad ética que tenemos todos los profesionales que trabajamos con otros seres humanos y, por otro, que nuestro mismo funcionar opera como parte de un gran engranaje donde poco a poco nos alienamos. Me refiero a que éstas prácticas tienen su origen en una pirámide jerarquizada de responsabilidades. En boga está SENAME completo, cuya responsabilidad por acción u omisión está haciendo agua. Hay que mirar que lo que ocurre, no es “culpa del sistema”, sino que de todos y cada uno de los que somos parte de éste, porque lo perpetuamos. Nos transformamos en seres obedientes y obnubilados por un sistema de creencias que nos impide ver al otro con que estamos trabajando.

  2. Daniela
    18/07/2013 @ 14:00

    Agradezco el testimonio que entregas sobre como funciona el sistema de protección. Realmente es un cuestionamiento profundo sobre cómo estamos trabajando, que tan integrales pueden llegar a ser estas intervenciones, la falta de criterio y de recabar TODA la información necesaria para poder determinar decisiones que impactan de manera radical a los niños y a sus familias de origen. Comparto plenamente tu pregunta y vuelvo a cuestionar…la falta de criterio e integralidad. Muchas gracias! Esperemos que el caso tenga una resolución positiva para ésta familia y que el sistema sea capaz de incorporar todas las aristas que lo componen….incluyendo la crítica a los profesionales de SENAME

  3. Mariela Garri
    19/07/2013 @ 11:31

    Gracias Claudia…
    En tiempos en donde se observan distintos mundos –en lo social- y una misma normativa para todos y todas, entrar en la esfera de lo micropolítico como un acto de resistencia que permita intervenir y/o problematizar el relato dominante que conceda a niños, niñas y adolescentes el derecho a la individuación y diferenciación es un acto que muchas de las veces carece de validación institucional y continua perpetuando la deuda del reconocimiento del sujeto como parte de su propio proceso, de sus propias decisiones… de su propia trayectoria.

  4. Livia Grácola
    27/07/2013 @ 11:24

    pero… perdón… es necesario poner esas fotos de niños europeos????

  5. Herr Direktor
    27/07/2013 @ 15:12

    Hilando fino, claro que no. Pero la estética intentó rescatar la mirada. Más allá del origen étnico. Fundamentalmente porque los niños son niños acá y en la quebrada del ají.Y la transcersalidad del tema nos sitúa tb en la distancia a la que son enviados los niños cuando se prefiere una familia (en este caso europea) por sobre una familia chilena “inhabil parentalmente…Gracias por el comentario en todo caso…