Por el fin de la sociedad del lucro; en la era de la nueva esclavitud.

Breves — By on julio 5, 2012 at 15:02

Marco Silva Cornejo*

El malestar se apodera de la conciencia colectiva de los hombres y mujeres que a escala planetaria observan cómo sus existencias son insumos para el enriquecimiento voraz y sin freno de los mismos rostros, apellidos, consorcios y grupos económicos de siempre.

Un síntoma recorre el mundo: “indignación”,  ese sentimiento de intenso enfado que provoca un acto que se considera injusto, ofensivo o perjudicial. La contingencia derrama ante los ojos expectantes de miles de millones de ciudadanos en el mundo, cómo  los multiformes discursos de diferentes actores y minorías se articulan organizados bajo un discurso y una demanda colectiva: “fin al abuso e injusticias generadas por el modelo neoliberal, y avances sostenidos en democracias más robustas y justicia social”.

No se puede perpetuar la subyugación de la existencia humana a los grupos y consorcios económicos que han mercantilizado la vida del hombre, que han construido un sistema de organización social, política y económica en donde la generación de sentido está fundada en la mercancía y en el abuso. Todas y cada una de las actividades del hombre han sido re-configuradas como potenciales mercados diseñados para la generación de riqueza y lucro, siendo estos excedentes patrimonio de unos pocos, condenando a millones de seres humanos a la nueva forma esclavitud: la deuda financiera.

De esta manera miles de millones de compatriotas y habitantes del planeta subordinan sus existencias a los sistemas de créditos financieros o de consumo, bajo el espejismo alienante de un bienestar promovido por la falsa felicidad que proviene incesantemente desde los medios de comunicación y los dispositivos publicitarios.

Pese a ello, la voracidad de los señores del lucro ha logrado trascender los espacios de servicio clásicamente patrimoniales del comercio, contaminando todas las esferas de la actividad humana, de esta manera si usted se enferma, tendrá que pagar y endeudarse (mientras ellos lucran). Si usted decide estudiar para tener una mejor calidad de vida, también está obligado a endeudarse. Si usted decide tener una vivienda para qué decir cómo lucran con los intereses del Hipotecario o los créditos de consumo. El lucro se ha apropiado de nuestras formas de organización social, condenando a miles de millones a esta nueva forma de esclavitud.

La esclavitud financiera de la que es víctima el sujeto de la sociedad global, se  sustenta en el diseño de una estrategia de desvalorización de lo colectivo y lo político, precarizando institucionalidades históricamente desarrolladas y protectoras como la familia, la educación y el Estado. Generando una relativización de los valores y promoviendo el éxito hedonista mediatizado por el consumo. Finalmente ha logrado subordinar lo político a lo económico, contaminando así todos los espacios de la actividad humana, constituyéndose como un elemento que aparece como natural a nuestra forma de ser, desplegando una acción alienante sobre las existencias de los sujetos.

El despertar de diversos actores a escala planetaria no es casual, obedece a la observación crítica respecto de esta nueva condición de esclavitud, en donde nuestras existencias les pertenecen por que se han adueñado de todo y nos venden cada posibilidad de ser, hacer o emprender, pero lo más dramático es que sobre esa dependencia vital que han diseñado, se dan el lujo de abusar sin vergüenza ni limites. Es hora de avanzar en la trasformación de esta nueva forma de esclavitud, cuya máxima se expresa en el modelo económico.

*Mg. En Ciencias Sociales Aplicadas UFRO.-

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1 comentario

  1. jmvl dice:

    el Estado es una institución protectora. ja.

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