Piñera en Quintay. O las lógicas del capital hasta en la sopa.

Breves — By on noviembre 11, 2010 at 05:56

Por Herr Direktor

Viajé a Quintay tratando de encontrar algún momento de paz que me permitiera analizar horizontes posibles, y calmar mi cabeza ante tanto embate desagradable; trabajo, remuneraciones insostenibles, privatizaciones a la orden del día, mercado para todo, mercantilización de las relaciones, consumo empedernido, comunidades disgregadas, Piñera en televisión, Piñera con los Mapuches, Piñera con los mineros, Piñera con el papelito, Piñera con Sarkozy, Piñera en la ANFP, Piñera hasta en al sopa…

En fin, viajé a descansar. En mi primer día en Quintay, me doy cuenta que llegué al paraíso, y entre bosques, mar, flores, y empanadas de camarón queso intenté olvidar el crítico estado que critico. Y para mi sorpresa, al día siguiente recibimos en el pueblo, nada más ni nada menos que a Sebastián Piñera, quien inauguraría la Caja Vecina del Banco Estado número 4.000 en todo el país. Son las paradojas de la vida, pensé, conoceré al Presidente cuando intento arrancar de su figura icónica, representante de todo aquello que me agota. Y claro, al día siguiente desperté temprano y cámara en mano fui a registrar el evento con el fin último de mirarlo a los ojos para ver si hay alma ahí, dentro, tras la sonrisa perpetua.

Llegó al pueblo a eso de las 12 del día. Me parapeté entre los medios de comunicación y esperé. El local era muy chico, y el Presidente de Chile se reuniría por cerca de seis minutos con sus propietarios. Y así fue. La puesta en escena calculada hasta el último detalle contempló fotos con el presidente del Banco Estado, el Gerente de Caja Vecina, el Intendente de la región, el Alcalde de Casablanca y Pablo Piñera, Gerente General Ejecutivo del Banco Estado, hermano del Boss, y una rara mezcla entre el negro en su peor momento y el Presidente.

Efectivamente Piñera aparece hasta en la sopa. Sus movimientos tienen paso firme, y un desinterés por la conexión cotidiana que si no es sospechosa, al menos, raya en la mala educación. Llegó, saludó al “pueblo”, sacó fotos, no dejó de sonreír ni un minuto, hizo las preguntas de rigor a los dueños del local, insistió con sus malos chistes de camaradería, hizo lo que la prensa le pidió, salió raudo del local y se sacó otras fotos. Más que un presidente parecía una estrella de rock. Todo listo para su cortejo. Todos condescendientes y favorablemente dispuestos a una sonrisa. El GOPE en una esquina. Más carabineros en la otra. 4 autos escoltas. 5 guardias de seguridad. Y un séquito de paltones apostados cerca de él. Sonrientes para la prensa. Sonrientes para el mundo entero.

No voy a criticar esta impostura porque no me parece prudente, y estoy gastando demasiada letra  en detalles descriptivos.

Piñera es un fenómeno comunicacional. Financiero. Político. Invasivo hasta la saciedad,  socialmente resistido, pero estructuralmente impuesto. Elegido por una sociedad que ve reflejado en él, los ideales de la eficiencia, el éxito, la gestión, y el crecimiento. Una referencia yankizada que reafirma un modelo económico que se vuelca ahora en modelo político y social. Donde la maximización de las utilidades, los índices de crecimiento, y la baja de dólar concentran y disparan la comprensión del mundo social como un modelo reducido a las lógicas de la economía, ciencia que a su vez, parece explicarlo todo.  Y claro, hoy Chile, experimento capitalista latinoamericano se cuelga del rescate a los mineros, una gestión propia de buenos empresarios, y proyecta un Chilean Way más falso que billete de 7 lucas, con un populismo de derecha tan en boga, que hasta se alza como categoría de análisis.

¿Pero qué hay tras todo esto?, el juego del poder puede ser entendido como lucha de clases, o bien, como el combate por la instauración de lógicas en las sociedades humanas, que permitan que el juego de la verdad, el manejo de los discursos y los sentidos con que la sociedad se entiende sí misma, sean también un producto a la venta, y por tanto una nueva forma de propiedad.

Piñera aparece hasta en la sopa, sopa agria que Chile bebe simulando el disfrute. Nos estamos acostumbrando a elegir a quienes detenta el poder a sabiendas que “toda elección implica “elegir entre”, y rara vez quien elige puede decidir el conjunto de opciones disponibles” (Bauman). Lo mismo cuando consumimos Coca Cola o Pepsi. La emancipación termina siendo una tarea imposible. Incluso, como postula Zizek al hablar de Capitalismo Cultural, el mercado se está haciendo cargo de nuestras propias culpas, incluyendo en sus paquetes de venta, aquella responsabilidad que como ciudadanos nos compete (cuidar el mundo, a los pobres etc…), ofreciendo por su compra el beneficio inmediato de un niño africano. En Chile esa lógica está instaurada hace rato. La Teletón es un ejemplo. Las donaciones, otro. Pero la figura de ciudadano se ha visto mermada, y se posiciona la figura de cliente o consumidor. El problema ahí radica en la instalación de una lógica que nos sitúa en la comodidad y la abulia, creyendo que la delgada línea entre los beneficios del capitalismo y los perjuicios que genera, está resuelta cuando la empresa privada y los poderosos asumen a la responsabilidad social, como panacea para blanquear la repartija. Hoy, la idea de base es  que necesitamos emprendedores, no seres humanos. Y que la solución está en delegar todas las responsabilidades posibles, para ver si el goteo nos favorece.

Herr Direktor

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27 Comments

  1. Luisa dice:

    Debe haber buenos empresarios. Esta mínima frase incrustada en el texto, me hace tambalear todo el análisis.Pero ni tanto.
    Respecto de todo lo demás, estoy más que de acuerdo.
    Y lo dije, y lo supe, desde antes, desde siempre.
    (tan visionaria yo!!! Jé)
    Este sujeto es un señor de esos estudiadamente producto de un marketing, para ser un vendedor de marca mayor (funcionario del gobierno y representante del Estado) que vende no solo lo que se comercializa, sino todo lo que es la “venta”.
    Trabajé vendiendo libros, perfumes, joyas, cosméticos, estudié en la Portales TODA ESTA MIERDA, y es un factor de cualidad que se suma para el cierre de venta. Aquí, no debieras lamentar lo de Quintay. Creo que fué una jugarreta de tu fatídico destino, encontrarte con “bracitos cortos”, porque hoy, el es “Julio Iglesias”. O “Rafael Araneda”.
    (Por eso del corte de pelo ochentero), a quien pudiste”sacarle la foto” (esa que se sostiene con la mirada y el olfato).
    Este hombre venderá a Chile quizá no formalmente, en lo evidente; pero sí nuestros bailes folklóricos, nuestra bandera, nuestros fracasos, nuestros aciertos como país, porque todo es producto y vendible desde su óptica seductora de vendedor de productos médicos en los pasillos de las consultas privadas. El tipo es lo que es.
    Y me temo, que con este presidente, no solo es el presi que elegimos, sino también…Somos el país que
    merecemos.
    Desde nuestra trinchera de oposición, ya no política, ni de discurso, nos queda solo no dejarnos azotar por esta ridícula imagen que se supone nos representa y en mi caso, en realidad, avergüenza, enarbolando alguna bandera de cualquier color menos roja, que nos reúna a los disidentes de lo cursi, escribiendo, pensando, y ahogándonos, dando brazadas de ahogado. Por lo menos fuiste a Quintay y comiste empaná.

  2. Cada vez que leo sobre Piñera en alguna parte que no sea La Tercera. Me queda la triste sensación de que los chilenos no soportamos el éxito de otros. No lo validamos. Nos seguimos avergonzando que uno de los nuestros jugando con las reglas que imperan en el mundo le vaya bien. Lo hemos hecho en todos los campos, recordemos a nuestra Gabriela Mistral, la chaqueteamos hasta el día de hoy. Siempre con buenos argumentos, plausibles, creíbles e incuestionables.

    Piñera es un millonario que ha traspasado nuestra fronteras con su empuje y su especulativa fortuna. Los tipos como él saben bien que la única manera de ganar es sumando, no restando. Sin embargo los chilenos parece que nos quisiéramos restar, empequeñecer. Si hacemos algo bien, como el rescate de los 33, no falta el chilenito que dice que lo hicieron los gringos y no fuimos nosotros. Nos sentimos más orgullosos de decir que la chilean way es hacer las cosas mal. Y lo publicamos a los cuatro vientos. Miren ¡somos como las pelotas!

    Personalmente no siento ninguna estima personal por el Presidente, más bien una envidia por sus millones y su suerte. Suerte que unida a su trabajo personal, porque el tipo trabaja aunque muchos quisieran convertir lo que hace en un divertimento.

    Que si tiene brazos cortos, probablemente, pero eso solo le importa al chilenito que llevamos dentro.
    La gabi, le decíamos a nuestra poetisa, acortándole los brazos cuando debió ser nuestra reina madre.

    No pienso pedir loas para Piñera por lo que es o lo que dice. Pero el tipo tiene el toque de Midas y quiere ser amado. Chile debiera actuar como la cuarentona interesada en el hombre que le permitirá una vejes sin escasez, un avanzar digno por la vida. Piñera le puede dar eso a los chilenos.
    Yo no pido que nos prostituyamos ni nos convirtamos en una especie de lameculos genuflexos. No. Simplemente sentirnos tranquilos frente a un presidente que puede convertirnos en un país con menos hambre y con más alegría, esa que hace 20 años nos prometieron y que nunca llegó.

  3. Luisa dice:

    El rescate lo hicimos “nosotros”. Bien.No, él.Todos. No estuve ahí, lo viví,emocionada, día y noche, hora tras hora, solidarizando con los hombres enterrados vivos, y admirando a los rescatistas chilenos y extranjeros. Llorándomela toda.(Punto al borde, mi ex-marido es y fue perforista en Minería, jefe de sonajes y todo eso, y estaba participando en aquello, sin salir en la tele… )pero lo que es inaguantable del presidfente de Chile, es esa chochera con el papel, en su bolsillo, juguete de niño, y tantos otros gestos vergonzantes. Probablemente haga de nuestro país, un símbolo posible de apreciar en donde sea ,con un crecimiento inobjetable.
    Desde antes de su postulación a la Presidencia, en los tira y afloja entre la UDI y Renovación Nacional, me incomodaba esas camisas de talla de manga larga, hasta casi los dedos de sus manos. Un chiste. No más que eso. No he sido la única en referirme a ese evidente infortunio, de su perfección en todo orden.
    Soy una chilena alharaca, lo grito a los 4 vientos, poblada de liturgias dieciocheras, mi bandera, creo en lo patriótico y lo que es Soberanía. Esto lo digo como respuesta, a que no tengo “un chilenito” adentro. No hay pequeñez de espíritu en mí; solo una evidente diferencia de apreciación acerca de un hombre y su estilo, y no de las ideas o capacidad de trabajo que es respetable, y su talento de “rey Midas”, cuestión, que de verdad, espero saque a nuestro país de todas las miserias que nos identifican: sociales, educacionales, en el trabajo, los derechos humanos en todas sus categorías: étnicas, de género, de oportunidades, eN TODO. Aquí, y en la perspectiva que adopto para ver esta realidad que me incluye, aún cuando no sea compartida por tí, Alex, me parece que desde todo el espectro de nuestra idiosincracia, todos queremos lo mismo para Chile…el tema es la mediocridad y oportunismo que trasciende las opciones políticas como postura. Esa frase de la vejez, es poco afortunada. Mi propia expectativa de vida es diametralmente opuesta a esa : es arriesgada y frágil. Más no espero de un gobierno, y ni siquiera se me cruza en la mente pensarlo, que las soluciones provienen de un tipo o estilo de gobierno, o del Estado… cosa que no pasa por la dignidad ni de un buen pasar.
    Y por favor…el cuentito de la “alegría”… obsoleta y entendida que no le pertenece a nadie como para otorgarla, usarla como panfleto de ninguna especie, aún cuando la cancioncita aquella de hace 20 años atrás, la canté fuerte y a grito pelao, porque además veníamos con una fuerza, desde un lugar muy doloroso para muchos de nosotros, así es que ese estribillo muy pop, emocionaba, tontamente, pero conmovía. Claro que la alegría no llegó. O si llegó, pasó de largo. Toda la concertación, fue un despeñadero de todas las sanas y nobles esperanzas de un nuevo país…que, prontamente, invadido por chilenos, imprimieron sus huellas en el destino del Chile real.El dew hoy. No quiero anticipar nada. Quiero y sé que Piñera lo va a hacer bien, y muchísimo mejor que los gobiernos anteriores; porque nadie puede hacerlo peor, que el gobierno anterior y los predecesores…
    (el problema de los mapuches, transantiago, etc).
    El foco, para mí, desde el inicio de mi primer comentario, lo asigno a la superficialidad posible del gesto marketing, su sonrisa permanente y esas cosas prejuiciosas que me caracterizan. Tengo un cuñado de ese tipo. Es terrible!!! tan atento!!!
    Tan amable!!! Tan sonriente!!! Tan oportuno!!!
    Tan simpático: dan ganas de decirle:
    ¡¡Por qué NO TE CALLAS!!!!!
    (recordarás esa anécdota.)

  4. No hice un comentario destinado a una persona en particular. Mis afirmaciones incluyen a la mayoría de los chilenos que expresa su opinión sobre Piñera, incluyendo por cierto al autor de este post y a mí mismo que en algún minuto expresé alguna idea parecida hasta que alguien, mi madre mujer juiciosa de 70 años, me hizo darme cuenta entre el parelalelo de la forma en que vemos a Piñera y lo que hacemos con todos los grandes chilenos que se han destacado de alguna manera.
    Siempre hay un chilenito que chaquetea. Siempre hay alguien que mira primero el defecto y luego hace un gesto de encogerse de hombros y decir, chuta es cierto…

    Por qué somos así? Vaya uno a saber, aunque los españoles practican con fuerza esa costumbre.

    No aprecio a Piñera como persona, no me gustaría ser así como es él. Pero tiene que haber alguien que lo haga y él lo hizo, ser un millonario para algunos es un defecto, para todos debiera ser una virtud. Depende de él que cambiemos de opinión, si logra hacer lo que otros no pudieron en veinte años, yo al menos le enviaré un correo dándole las gracias.

  5. Luisa dice:

    “Y si como él, nosotros los chilenitos en lugar de criticar porque tiene bracitos cortos nos pusiéramos a trabajar en hacer todo bien,….” (sic)
    MmMMmMmmm…Soy una Chilenita ni tan criticona,estoy atenta e interesada en lo que pasa en mi país.
    Y no es discurso.
    Eso de los chilenitos es ofensivo.
    Si hay diferencias, debe haber respeto.
    Yo me río , sonrío de un aspecto, una imagen marketeada, graciosa, cero mala intención.
    No sé y no me pertenece la capacidad de ejercer el “desprecio”, y menos el ninguneo.
    Si se me sale..Oooppsss, ¡¡¡I did’t again !!!
    (eso es broma por si acaso)
    (Siento que tengo que ser muy precisa y cuidadosa con cada palabra que escribo)
    Es algo incómodo. En fin.
    Y ya, en buena onda, mi mamá es chilenita, mi hermana y su marido son chilenitos, mi ex marido y su mujer también lo son, casi tantos en esta comuna enorme que es La Florida, todos critican y también se ríen de sus bracitos cortos. Y trabajan, se sacan la cresta, yo también…
    Entre chilenitos no nos vamos a ver las cartas…

  6. Los beneficios de la fama (Piñera es famoso), para quienes observamos o intentamos observar lo social, es precisamente la posibilidad de graficar, simbolizar, o dar connotación evidente a una idea, sentido, modelo o forma de operar, que por cierto, no es exclusiva de quien es observado(Piñera en este caso). Hay mucho más de fondo. Un modelo. Y claro, Chávez, Fidel, etc…no son un buen ejemplo de democracia.
    Pero ojo, Alex, pensar que el “sistema” que se critica, funciona solo, sin figuras que lo sostengan también es tierno. Chile es un país rico, tal como dices, pero esa riqueza, con este modelo, y con sujetos que ponen siempre su interés personal por sobre el colectivo, siempre queda donde mismo. Y Chile continúa creciendo en los índices, entrando a la OECD, pero con una tasa de desigualdad de las más grandes del planeta. Cuya resposabilidad es de la dictadura militar, con la imposición de un modelo, de la concertación con su profundización, y de la derecha de este país que ha impulsado desde la política el establecimiento de condiciones ultrafavorables para el enriquecimiento de unos en favor de otros. Es mito eso de que la derecha gobierna hoy. La derecha gobierna desde 1973, con la instalación de un modelo que fomenta “libertades de mercado”, reduciendo al mínimo la intervención estatal en la economía. Esto implica dejar jugar libremente a quienes pueden (por acumulación de capital) jugar el juego y arbitrarlo. Aún así, no quiero un Estado gigante. Abarcalotodo.
    Evalúa los grandes perjuicios actuales. La hambruna, el medio ambiente, el endeudamiento, petroleras reventadas en el golfo de méjico, pobreza, desigualdad, consumo como práctica cultural instalada y neurotizante, privatización de la tierra, explotación laboral, desintegración de las comunidades, crisis económicas, y etc etc…Busca su proveniencia. Te llevarás la sorpresa de que la culpa no es de Piñera. Pero sí, del modelo que defiende. Cómo no usarlo para graficar una condición?

    Aprecio mucho, sinceramente, la discusión hasta aquí llevada, y te invito a seguir leyendo la revista. Siempre es bueno darle una vuelta a las ideas que portamos los seres humanos, y cómo buscan ser sostenidas.

    Abrazos.

  7. Beatriz dice:

    Soy estudiante universitaria, pertenezco al segundo quintil y obtuve un buen puntaje en la psu por lo cual obtuve una beca. Con la reforma educacional se me quiere obligar a pagar un crédito con altísimos intereses ya que mi beca duraría solo dos años, y como estudio una carrera humanista lo más probable es que no se fomente, ya que el gobierno de los empresarios apuesta ,mas por carreras “productivas” y generadoras de recursos, y no por las carreras que fomenten el libre pensamiento y la crítica social. La concertación tuvo 20 años para cambiar las cagadas en salud, educación y previsión dejadas por pinochet pero no lo hizo. La alianza menos lo hará. Los intereses creados en los altos cargos son evidentes, imagínese que las transnacionales y cuanta empresa extranjera dejan un moco de plata para el estado, entonces no vengan con el discurso de que es en beneficio del país, porque todas esas personas, llámense Frei, Piñera, etc, tiene la cagada en el ámbito ambiental con manejos políticos y coimas. Eso es envidia? no señores, la clase media es una idea,no existe como tal, el poder adquisitivo es en base de endeudamientos, dependencia del mercado, jornadas de trabajo extenuantes,etc.
    Aquí y en la quebrá del ají el rico va ser rico a costa de la explotación de los pobre.yo no envidio al señor Piñera, soy feliz con lo poco que tengo, pero una cosa es lo que me molesta, la hipocresía y el manejo de los medios de comunicación que están cegando al pueblo, a los ciudadanos, a sentirse en un libre mercado que los beneficia, que los hace “libres”, que les da la oportunidad de aunque sea por un momento vivir lo que vive un rico, aspirar a llevar una vida burguesa.
    que el tipo es un payaso, no deja de ser verdad, una especie de George Bush al estilo chilensis, pero eso es cosa de él, si el tipo obtuvo su fortuna a costa de cagar al prójimo, el verá despues si tanta iglesia le servirá. A mi solo me queda pensar en si me tengo que cambiar de carrera para ser mas emprendedora e ir acorde con los tiempos y exigencias actuales.

  8. Ingeniero_37 dice:

    Crecimiento: una guagua de 2 metros y 200 kilos
    Desarrollo: un adulto

    Crecimiento: un país con más ricos
    Desarrollo: un país con menos pobres

    Crecimiento: Un país con un ingreso per cápita medio-alto
    Desarrollo: un país con excelente educación, y la distribución de ingreso de Suecia o Dinamarca