Los Spin Doctors. La manipulación de la opinión pública.

Diapos, Escritos, Seguridad y Vigilancia — By on enero 24, 2012 at 06:33

Por Dante Bravo

Que somos manipulados… eso todo el mundo más o menos lo imagina. Pero… ¿por quiénes somos manipulados y cómo somos manipulados? Eso nos inquieta más, porque de eso sabemos poco… o casi nada.

Pareciera esto como una broma macabra, como un juego paranoico para darnos miedo, o como una película de suspenso de tercera categoría, pero lamentablemente es peor que eso. La realidad supera a la ficción. Se ha llegado a un grado de sofistificación tan grande que la sutileza de la manipulación planetaria llega a grados inimaginables.

Trataré de detallar aquí, de manera sucinta, quiénes nos manipulan y cómo nos manipulan. El ¿por qué nos manipulan? se los dejo como conclusión a Uds. mismos.

El término de «spins doctors» de origen anglosajón, es reciente y no tiene todavía su equivalente « apropiado » en castellano. En su acepción más amplia podríamos denominarlo: mentirosos profesionales, propagandistas, expertos en complot, ilusionistas, intrigantes o gurús de la “new age” de la información. En cada uno de estos términos hay algo de verdad, pero el conjunto de todos estos términos no basta para delimitar los contornos imprecisos de esta nueva variedad profesional. Muchos de ellos son designados con sobrenombres por lo que representan y por lo que el imaginario colectivo imagina de sus trabajos “opacos”. Por ejemplo, el consejero de Tony Blair (Peter Mandelson) fue bautizado como “Ministro sin Gabinete”. Alistar Campbell, inventor de la formula “Diana princesa del pueblo” fue apodado “El hombre que susurraba a la oreja de la gente”[1]

Es casi impensable hoy día que una institución, un organismo de poder (sea este pequeño o temporal) una alcaldía, una universidad, un partido político o un club de fútbol no cuente con una oficina de información o comunicación. En la antigüedad muchas veces un consejero brillante o un político visionario bastaban para llenar con creces esta misión, pero en esta época, vista la complejidad del mundo actual y las múltiples variables que intervienen, se necesitan expertos,

técnicos especialistas competentes en el arte de comunicar.

¿Por qué comunicar? y ¿qué es comunicar?

Según Watzlawick, la comunicación es lo que nos permite a nosotros, simples seres humanos, forjarnos una idea sobre la realidad.

Pero ¿qué es en definitiva la realidad?, ¿existe realmente?

Veamos esto de más cerca.

De todas las ilusiones, la más peligrosa consiste en pensar que exista una sola realidad, en los hechos, lo que existe, son diferentes versiones de la realidad, de las cuales algunas pueden ser contradictorias. Todas son el efecto de la comunicación y no el reflejo de verdades objetivas y eternas. [2]

1. Cinco ideas de fuerza

La comunicación puede entonces hacer variar la visión o la percepción que nosotros podamos tener de los hechos que nos rodean. Es aquí donde intervienen los spins doctors. Estos expertos trabajan fundamentalmente para gobiernos, grupos económicos o lobbyes mundiales y su trabajo consiste en entregarnos la versión de su propia realidad (y hacernos creer que es la nuestra). Su labor está sustentada en la manipulación de “ideas de fuerza” ya establecidas e implantadas. Aquí nombraremos 5, pero existen muchas más.

1. Hacer creer. Más del 80% de habitantes del planeta cree en los Medios de Comunicación Masiva (M.C.M). Los spins doctors se sirven de ellos utilizando la imagen del “complejo patógeno”. Para introducir o vehicular un virus en la naturaleza se necesita un “portador” (un animal o un insecto). Es este portador que transportará el virus y contaminará otros cuerpos. Los M.C.M. cumplen el rol de transportar, no el virus sino “el efecto” (spin) comunicacional, que juega el mismo rol del virus.

2. Mistificar. Esto implica varios elementos: Esconder, disfrazar, modificar, desviar una realidad por otra. En otros términos: lograr apoyo popular escondiendo o fabricando objetivos a través de acciones concretas. Existen varios ejemplos pero el más reciente, el más fuerte psicológicamente y aquél que logró un impacto planetario es, sin duda, el 11 de septiembre del 2001. Todo el mundo vio aquello que los spins doctors querían que viéramos. Los aviones estrellándose contra las torres del World Trade Center. O mejor dicho “el ataque terrorista del eje del mal a una nación democrática defensora del eje del bien”. Esta mistificación es tan grande que se nos queda atravesada en la garganta. Demasiado grande para poder tragarla[3]. Todo lo que vimos existió, pero el verdadero trabajo de “joyería” consistió en hacernos sacar todas las conclusiones que ellos quisieron que nosotros sacásemos. Y funcionó. Lo que nosotros no sabíamos en esa época es que no hubo terroristas árabes, que no hubo “ataque”, que las torres cayeron por efecto de la demolición (y no por efecto del impacto de aviones), que los aviones “desviados” se pasearon por el cielo norteamericano sin que fuesen “molestados” por los caza de intervención previstos para este tipo de evento, que hubo edificios colindantes que no fueron tocados pero, al igual que las twin towers, se derrumbaron.

3. Nublar la realidad. Cuando no se puede hacer creer, cuando no se puede mistificar, los spins doctors tratan de nublar la realidad escondiendo, opacando o quitándole relevancia a un acto adverso. Se trata de poner una cortina de humo a una realidad desfavorable o perjudicial. Uno de los hechos más escandalosos fue el famoso caso Clinton/Mónica Lewinsky. Una película fue hecha para tratar este tema “wag the dog” donde Robert de Niro juega el rol de spin doctor e inventa una guerra.

4. Conceptualizar. Esto tiene que ver con los distintos conceptos que se emplean, para modificar nuestra realidad. Algunos sirven para suavizar el daño ocasionado, otros para denigrar y otros para esconder una realidad. Lo importante es que estos conceptos son vehiculados e integrados al lenguaje común sin que el simple mortal se preocupe de analizar cómo y por qué los utiliza. Durante la guerra y la ocupación de Irak y de Afganistán no se hablará de petróleo ni de las pingües ganancias obtenidas por los líderes occidentales en estos países. Los jefes militares, los políticos y los reporteros acreditados tenían por consigna reflexionar y evocar el proceso bélico en forma binaria: o “democracia” o “terrorismo”. Por razones de espacio sólo daremos aquí algunos ejemplos, aunque si quisiéramos ser exhaustivos podríamos llenar varias páginas:

  1. Terrorismo. Asociado a este concepto encontramos todo aquello que se oponga a los designios de la cultura blanca cristiana occidental neo liberal. Vale decir: los árabes los musulmanes, los comunistas, los mapuches, los independentistas, etc. No se asocia a este concepto los bombardeos masivos contra los pueblos llevados a cabo por las potencias occidentales. Eso se califica de acciones militares o acciones de guerra.
  2. Daños colaterales. Es cuando un misil o una bomba lanzada por las potencias occidentales cae en una escuela, en un hospital, o en un tren de civiles (como fue el conocido caso de Serbia).
  3. Raid o incursión aérea. Este concepto se comenzó a emplear en Israel. Es evidente que mucho mejor que decir bombardeo, porque en bombardeo está el concepto bomba y las bombas sólo son utilizadas por los terroristas.
  4. Guerra quirúrgica. Este concepto se utiliza para designar la “performance”de la tecnología occidental que puede atacar sólo el mal y respetar a los inocentes. Durante muchos años los spins doctors nos llegaron a hacer creer que los misiles eran inteligentes. Que sabían discernir entre un iraquí bueno y un iraquí malo. Los 200 mil muertos (civiles) iraquíes son un mudo testimonio de esta falacia.
  5. La opinión pública mundial. Este concepto se emplea cuando la prensa releva una información de los Estados unidos y del consejo de seguridad de la ONU. Ellos solos se abrogan el derecho de 8 millares de seres humanos y hablan en nombre de la opinión pública mundial. Sobre todo cuando se trata de criticar un régimen o una política contraria a sus intereses.
  6. Dictadura. Todo régimen contrario a los Estados Unidos y al consejo de Seguridad de la ONU. China, por ser parte de este consejo, no es considerada una Dictadura por sus pares.
  7. Al Qaeda. (La lista o la nomina en árabe). Este grupo creado por la C.I.A. durante la invasión de la Unión soviética a Afganistán en 1979, es la piedra del tope de toda la guerra “antiterrorista” actual. Nos quieren hacer creer que desde una cueva perdida en los valles afganos, se dirige la guerra contra las potencias occidentales y contra nuestro modo de vida. Cada vez que se habla de este grupo inmediatamente se le asocia a “terrorismo” y como ya esta definido que el concepto “terrorismo” esta asociado a algo malo, inmediatamente lo asociamos a árabe o a musulmán. Conclusión: Al Qaeda es una organización tentacular poderosa, terrorista, árabe y musulmana.

5. Omitir. Los spins doctors parten de la base que todo aquello que no es vehiculado por los M.C.M. no existe y de lo que no existe no se habla. En este caso se trata de imponer un cerco informativo a un hecho y enterrarlo para que no surta ningún efecto. La dictadura de Pinochet era experta en este tipo de maniobra. Los spins doctors chilenos trabajando para Dinacos[4] cumplían este rol cuando se trataba de impedir la difusión a un hecho político contrario a sus intereses. Durante el régimen de Pinochet ninguna manifestación, huelga u oposición al régimen sería difundida.

2. El Quinto poder

A esta nueva casta de eminencias grises se les llama “El quinto poder”. La labor del quinto poder es secundar y orientar a los líderes políticos en el control y manipulación del cuarto poder. El cuarto poder sería la caja de resonancia que permitiría llegar a la opinión pública para poder parasitarla o contaminarla.

Los políticos se dieron cuenta, hace ya muchos años, que no había razón para oponerse a los M.C.M. Tan sólo dos caminos estaban trazados: o ser propietario de los M.C.M. o hacer que éstos sirvan de relevo o de antena retransmisora de lo que los spins doctors les asignaban como misión.

Se llegó a una colusión anti-natura entre el poder de los spins doctors y el poder de la prensa. Unos necesitaban del otro y viceversa.

Los juegos de poder, las zonas de influencia, el desarrollo del capital y los conflictos militares llegaron a ser tan complejos y tan entremezclados que para entrar en ellos y comprenderlos se necesita una suerte de iniciación. Los spins doctors juegan el rol de vinculación entre los políticos, la prensa y el pueblo. Rol capital de manipulación.

3. ¿LAPALA víctima de spin doctors?

Nos gustaría decir que no. Que nosotros estamos fuera de ese juego perverso y que no somos incautos para dejarnos engañar tan fácilmente. Pero a veces en los intersticios de nuestra vigilia y, de manera casi inadvertida, se nos cuelan elementos pequeñísimos imperceptibles, que muchas veces no los vemos (es con ese interés que se crean, evidentemente) pero que ya han sido decididos de manera sistemática y reflexiva en oscuras y lejanas oficinas donde el único objetivo que cuenta es la manipulación de nuestras consciencias.

Veamos esto de manera muy concreta.

El famoso reportaje, publicado por LAPALA, sobre Corea del Norte realizado por Jon Sistiaga, que de buenas a primeras tiene todo el aspecto de ser un reportaje serio, ético, objetivo y muy profesional; en una segunda lectura aparecen una serie de elementos que nos hacen dudar y nos dejan como un poquito “cachúos”.

Lo primero que salta a la vista es que el diario digital español (diario de ultraderecha) de la cadena ABC es de la propiedad de Canal plus (sucursal de la transnacional francesa—con capitales mundiales– Vivendi). Una de las características de este grupo es que está conformado por tradicionalistas acérrimos ajenos a la democracia y a las virtudes de las republicas socialistas.

Los spins doctors de los consorcios y poderes políticos europeos y norteamericanos en una convergencia casi simétrica, decidieron atacarse a 4 países “conflictivos” estos últimos años. Las razones de cada uno de ellos son diferentes. Siria, Irán, Libia (ya acaba de caer) y Corea del Norte.

Detengámonos un rato en Corea del Norte.

El controvertido periodista Jon Sistiaga que ya ha sido criticado por sus pares en España (leer manual de desinformación[5]) por este tipo de reportajes tendenciosos, fue solicitado para realizar un reportaje sobre Corea del Norte. No nos cabe la menor duda que ese reportaje no iba a ser un reportaje de propaganda del régimen autocrático de Corea del Norte, pero el resultado, lejos de ser fastidioso, es excelente y cumple con los objetivos “Vivendi”.

El reportaje confirma, con aseveraciones fútiles, insubstanciales y completamente troncadas, lo que ya se nos ha dicho durante muchos décadas sobre el régimen norcoreano.

Todos los clichés están presentes: marchan como los nazis (los chilenos son mejores no solo marchan, sino que se visten como los nazis), son un pueblo sin alma, sin conciencia, manipulables (como nosotros) y adoran a un “dictadorcillo” como a un Dios. Nosotros somos sensiblemente mejores porque adoramos a un Dios que no existe.

Pero lo más importante del reportaje (y ahí se ve la firma de los spins doctors), no es lo político, ni lo económico, ni menos que se parecen a los nazis, que son antidemocráticos o que disponen del arma nuclear. Esos temas son para los intelectuales o políticos que sabrán hacer con ellos lo que mejor les dé la gana. Pero lo que los spins doctors lograron hacer pasar en el imaginario popular europeo con este reportaje, es algo mil veces más importante.

Efectivamente, lo que conmovió a los europeos es que los Norcoreanos se coman a los perros. Eso caló hondo en este pueblo. Hay que subrayar que sólo en Francia y Alemania se contabilizan aproximadamente 70 millones de perros.

Hay una sola frase que hace referencia a esto, pero es la frase clave, la frase importante. (…) “A comer por ejemplo uno de los platos típicos: carne de perro, un manjar para algunos de nuestros uno de circunspectos guías”.

¿Te gusta el perro?

Sí ( me gusta)

¿Y a qué sabe la carne de perro?

A carne de perro.

Sin embargo ésa es una sola frase de todo el reportaje. Si sumamos a esto que esta frase fue dicha por el “caporal” mas fanfarrón (según Sistiaga) de todo el grupo de acompañadores, eso completa el cuadro. La suerte de Corea está echada. No porque sean autocráticos o comunistas sino porque se comen a esos animalitos sensibles, animales de compañía de tanto hogar europeo. Ese elemento, ese “spin” (efecto), vale mil veces más que cualquier discurso denunciando los defectos del régimen.

En esto quizás LAPALA sirvió de antena retransmisora, sin querer serlo. La maniobra quizás debió haber sido desmontar pieza por pieza el artículo. Comenzando por ¿quién es el autor?, ¿quiénes lo contrataron? ¿cuánto le pagaron? y ¿a quién va dirigido?

“La mentira no paga, sólo la verdad paga, pero la verdad con cierto ‘’’efecto’’’ (spin) paga aún más”.

Continua en The Great Pretender


[1] Parodia del titulo del film « The Horse Whisperer ». “El hombre que susurraba a los caballos”.
[2] Paul Warzlawick, “La réalité de la réalité”, Seuil, Paris, 1976.
[3] En otro artículo detallaremos esta mistificación o impostura.
[4] Dinacos= Dirección nacional de comunicación social (spins doctors de Pinochet). Algunos de sus miembros todavía quedan dando vueltas en el medio farandulero chileno. Como es el caso de Jorge Hevia. Éste en su delirio manipulador hizo, hace muy poco, una declaración pública apoyando a los estudiantes.

[5] http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article10720

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5 Comments

  1. SANDRA dice:

    me da asco todo esto… si de verdad pasa esto es mejor acabar con ello…. le pregunta es ¿como? ya lo sabremos cuando alguien diga alto y sea escuchado osea jamas…. que tristeza que existan personas así y mueran los justos no?

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