Las Protestas Pacifistas, el Malestar en la Cultura y la (In) Continencia Sexual.

4 thoughts on “Las Protestas Pacifistas, el Malestar en la Cultura y la (In) Continencia Sexual.”

  1. mmmmm, leí un comentario que decía que en este artículo faltaba unir la idea de la no-violencia, con la de abstinencia sexual. Y sí, pensé lo mismo al publicarlo. Pero ese juicio sólo tiene valía en la medida en que la ironía con Gandhi (si es lo fue) se tome al pie de la letra. Lo importante acá es la pregunta por si el repentino interés de los medios por el fenómeno de las movilizaciones pacíficas, se basa en la legitimación de estos nuevos movimientos sociales, o se funda en la necesidad de promover la docilidad tan propia de la abulia participativa; “es mejor controlar a los civilizados que a los resistentes violentados”…

    Los que creen fervientemente en la lucha y el conflicto social como herramienta de cambio, se ven mermados por estos pacifistas q reman lento y compartiendo códigos comunes de civilidad.

    Quién sabe…Gandhi logró una revolución a punta de un sacrificio gigante (manifiesto como metonimia, en su castración sexual); quizás, necesitaremos pruebas de rigor tan exigentes como éstas (sin siquiera pensar en dejar de follar (obvio)) para promover un movimiento pacifista duro, resistente, que no se base sólo en lo bonito de evitar las piedras…ahí el meollo del asunto, creo…
    El movimiento de Gandhi, avanzaba ante las piedras del adversario. Las recibía a pesar de todo. Caían los de la vanguardia. Morían algunos. Y eso es una manifestación de la no-violencia MUY agresiva. Porque no tranza, a pesar de su pacífica base argumental.
    La pregunta es si el pacifismo está dispuesto a mantener a raya sus propias pulsiones sin caer ni en la estupidez displiscente, ni en la violencia repetitiva y sin fondo.

    1. Estimado Herr:
      Siempre es muy grato leer sus lecturas. Quizás en esta columna no está depurado… pero la idea de unir la no-violencia con la abtinencia sexual es bastante antigua. En realidad la idea no es mía sino me parece que es una idea Freudiana en sus textos sociales. Más claramente en “El Malestar de la Cultura”… texto que menciono en el título.
      Claramente Freud no lo nomina como abtinencia sexual ni continencia sexual, sino como sublimación… Diría: Habrá que sublimar las pulsiones (Agresivas y sexuales) para vivir en sociedad. Sublimar es referido a cambiar la meta, es decir una castración pulsional que implica realizar acciones que no tenga que ver con metas sexuales ni agresivas, pero si con acciones porque la libido se dirija a otro lugar. Aún es mas, Freud nomina esto como el arte, la creación, etc… ¿Te recuerdas de sus recomendaciones en las neurosis sexuales?…

      De hecho cuentan los rumores que en algún punto de su vida Freud también practicó la abtinencia sexual, y se dice que desde ahí logra desarrollar aún más el psicoanálisis… loco no?..

      Creo que ha dado en el clavo.. ocupo esa supuesta historia de Ghandi (la que parece ficción)… de forma irónica. Me parece que es importante no tomar esto al pie de la letra, pero al mismo tiempo diría ¿Por que nó?…
      Ojalá que así se entienda, no hago un juicio sobre el control de las pulsiones. Mi juicio va, así como tu lo anunciaste, a que este control tenga que ver con una producción creativa, producción de deseo, producción de voluntad… Y no solo un vicio donde la protesta conceptual se transforma en una copia o todos hablan de protestas no violentas porque son más “bonitas” o se fundamentan en idiologías metafísicas esclavizantes de la subjetividad.
      Por último diría que las protestas tipo “Lumpen”, también tienen bastante de conceptuales, el problema es que se quedan sin interpretación..

      Como siempre, gracias por sus comentarios.

      1. Entiendo…
        Además me llama mucho la atención la idea de q la manifestación del lumpen se queda sin interpretación. El volcamiento analítico que se hace, es que toda performance de los “incivilizados”, es simplemente una ruptura, transgresión, y “cosa violenta”, q no debe tener lugar. Y se le impide. Y para el orden social eso está bien. Todos deberíamos, como Freud plantea, gobernar nuestras pulsiones. Pero si eso no sucede, ¿deberíamos obviar y condenar las manifestaciones que nos molestan?…yo creo q no. Definitivamente no. Porque eso implica, pensando sistémicamente, obviar nuestras propias disrrupciones, nuestros propios malestares como cultura. Es como no pensar qué está provocando un dolor de guata.

        1. Exactamente… quizás lo especificaría aún mas… diría se queda sin interpretación fuera de un juicio moral.. o en realidad la moralidad es la única interpretación. Categorías como “incivilizado” “cosa violenta” “terrorista”, clausuran cualquier otra posible significación que pueda aparecer.

          Me gusta pensar que las ideas de Ghandi y las idea de Freud son una ironía social… y que en realidad nos están agarrando pal hueveo… ¿Será posible controlar de estas formas las pulsiones?… Las protestas violentas me demuestran lo contrario. Si uno estucha con atención a estos “lumpen” se da cuenta de que en realidad no son lumpenproletarios, sino que sus actos tienen bastante contenido (no deseable socialmente, pero contenido al fin y al cabo), ej: destruir mc’donalds, bancos, bombas de ruido en instituciones emblemáticas…
          Un terrorismo que reacciona al terrorismo del Estado, con todas las interpretaciones que aparecen entre medio…
          En este sentido mi potura es que las protestas ya sean pacíficas o violentas, son de igual forma significativas. Unas mas molestas que otras.
          Saludos.

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