1 Comment

  1. Miguel Salas
    29/12/2011 @ 17:25

    Hola Carolina. Me salió largo y desordenado el comentario pero bueno…

    Con lo que mencionas creo que algo se avanza con respecto a la histórica no-acción del Estado neoliberal: el dejar que el mercado opere, tal como en salud, educación, energía, minería y recursos naturales, mercados llenos de oligopolios, más encima coludidos, y también en el crecimiento urbano… esto está trayendo descontento…
    Es bueno que haya un intento por ser equitativo en áreas verdes. Y sí, a veces se cree que “tener pasto” es ser ecológico. De hecho, el pasto en zonas como el valle central es bastante insustentable… claro, como acá el agua es un recurso económico, hay munis que lo pueden pagar. Ahora, ese punto se puede solucionar con una inteligente planificación de las áreas verdes: plantar vegetación nativa, utilizar los desechos orgánicos de la comuna o del mismo parque para fertilizar los suelos etc… hay quienes saben mucho de cómo aprovechar las complejas interrelaciones ecológicas como mecanismo de sinergia natural. Eso se mató con la agricultura y la ciencia moderna y la parcelación o hiperespecilización del conocimiento…
    pero bueno, ojalá se avance en este punto que, se supone, tanto afecta a la calidad de vida.

    El problema de la sustentabilidad o sustentabilidad ambiental –asumo que es algo así como sustentabilidad débil v/s fuerte- es que, en la definición del “desarrollo sustentable” –informe brundtland- TODO cabe: es decir, barrick gold es sustentable porque aporta $ a la comunidad, celulosa Arauco también porque tiene planes de manejo etc… todos dicen ser sustentables porque incorporan un criterio ambiental. Es decir, si se mitiga algo del daño ambiental, es sustentable… Claramente son los aspectos cualitativos lo que define la sustentabilidad, por mucho “dañar menos” sea preferible. Por lo que mencionas, ahí hay un avance en empezar a considerar características cuali… que falta mucho, demás.

    Lo que sí está ausente: una ciudad sustentable también lo es con su patrimonio. Tenemos una urbe que, al igual que el rally dakar, pasa rápidamente por encima de nuestra historia, de nuestro patrimonio tangible, identidad, de nuestro ser… aquí lo importante es ir por dónde se recojan lucas –qué mierda, ¡y eso es desarrollo!-. Las inmobiliarias destruyen día a día los barrios y su cultura, el patrimonio intangible y tangible inmueble. Nuevamente los enfoques parcelados, al relegar esta protección a otra institucionalidad –el consejo nac. de monumentos, el min. de bienes nac…- no se contempla nada de “sustentabilidad cultural” en el PRMS, además son estas inst las que definen, centralizadamente, qué es patrimonio y qué no. ¿Qué voz tiene la localidad para decidir qué quiere preservar? Ninguna… además, ¿habrá espacios interesantes de preservar en las áreas rurales agregadas al “gran” stgo? No lo sé, pero por lo menos me lo pregunto, no sé si lo hicieron los ingenieros que “planificaron” esto.

    Que exista diálogo entre los actores involucrados no implica que estos sean escuchados, pero sí, es un avance que por lo menos se “escuchen” y que esto esté explícitamente redactado en la planificación…

    Sólo nos queda seguir velando para que estos avances –Planificación Estratégica Sustentable- profundicen y sean verdaderamente sustantivos ¡y sustentables! Pero, mi impresión es que en la práctica poca o nula diferencia habrá.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.