El gobierno sumergido en la especulación como espectáculo.

Breves, Seguridad y Vigilancia — By on enero 16, 2012 at 08:31

Por Marco Silva Cornejo*

Coléricas y maniacas son las respuestas del ejecutivo frente a la caída de la aprobación ciudadana en las encuestas. Las   hermanas padecen de abandono celeste y la discriminación cobra sentido patronal  en la configuración de la realidad. El cotidiano se vuelve surrealista y vuelven los decretos como  los bandos de antaño a prescribir el uso de la vestimenta y los espacios públicos en los territorios paisajeados por los jardines abonados de dinero, colusión, retail y familias bien, en las casitas de Chicureo.

En el  Chile que se configura y construye desde el cotidiano,  emerge como un imaginario común el arquetipo de la especulación. La derecha económica y las clases dominantes,  aglutinadas hoy en el  gobierno, por tanto en la administración del Estado, traspasan con pintoresco descaro las prácticas que ayer utilizaron el  retail y los consorcios, de los que siguen siendo dueños, al plano de la política y la administración pública.

Ayer estos mismos señores que hoy ocupan  ministerios, gabinetes y subsecretarias, estos mismos que lloran el sacrificio que hacen por la patria al ganar sueldos miserables de dos millones de pesos, fueron los que se coludieron con las farmacias; especularon con los precios de los remedios y la salud de Chile, luego supimos que especularon con las deudas de miles de chilenos en las multitiendas, luego se coludieron y especularon con los precios de la comida en el reciente escándalo de los pollos. La clase empresarial, que no es más que la actual clase gobernante, especula como estrategia de control, ganancia y reproducción de su riqueza. La especulación es una práctica habitual para hacer de su espectáculo un circense y siniestro relato del cotidiano, un espectáculo que pretende tener un efecto de verdad,  amparado y reproducido por los medios de comunicación de los que, sabemos, también son dueños.

Hoy especulan con el terrorismo, criminalizando las justas demandas históricas del pueblo mapuche; especulan con la organización política y territorial del pueblo mapuche, atribuyendo intencionalidad criminal, invocando Ley de seguridad interior del Estado. Hoy el gobierno y la clase empresarial especulan para hacernos creer que el mapuche es un terrorista sin remedio.

Detrás de todo este espectáculo, donde la especulación emerge  como la vedet predilecta de los acomodados y empresariales señores, no hay más que desesperación  y necesidad de responsabilizar a otros de su baja aprobación y del desprecio cada vez más explícito que la ciudadanía siente frente a su forma de gobernar, frente a su forma de entender y explicar lo social, frente a su forma de ganar. Si dejamos que especulen con los mapuche, con las nanas de Chicureo y no hacemos nada; pronto  especularán con los estudiantes, los homosexuales y, finalmente, toda expresión de descontento y promoción de la dignidad humana, podría ser catalogada  de terrorista. El rechazo de la especulación es una forma concreta de rechazar el lucro y el descaro de la nueva forma de gobernar.

*Magister en Ciencias Sociales Aplicadas.

** Fotografía: The Clinic

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