El Islam en Francia. ¿Cuál es su influencia en el seno de la sociedad francesa?

Escritos, Seguridad y Vigilancia — By on noviembre 17, 2011 at 02:30

Por Dante Bravo

El tratamiento de contenidos religiosos es un asunto complejo. El tratamiento del Islam en Francia lo es más aún. Cada vez que este tema es evocado en los medios de comunicación, en congresos, en seminarios, en coloquios, en encuentros o en alguna discusión callejera, se percibe inmediatamente la “sensibilidad” del tema. La tensión, la exaltación, el apasionamiento, la emoción y el fanatismo son más fuertes que la serenidad y la ecuanimidad.

En efecto, una serie de conflictos entre “cristianos y musulmanes” que data de la época de Las Cruzadas[1] está aún presente en los espíritus. Sobre todo en los resabios de una memoria colectiva de muchos musulmanes arribados en el siglo 20 a la metrópolis francesa en las diferentes olas migratorias de África del Norte y del Sur del Sahel.[2]

Muchos de estos inmigrantes conocen el rol jugado por la metrópolis francesa en la trata de esclavos, algunos vivieron en carne propia la actuación arrogante de la administración francesa durante el colonialismo. Algunos participaron en las diferentes guerras anticolonialistas como la guerra de Argelia, de Marruecos, de Libia, del Chad, del Congo. Otros tantos sufrieron las persecuciones políticas de los gobiernos títeres entronizados por la Metrópolis en los distintos países africanos. Muchos soportaron (en África o en la Metrópolis)  el desdeño del blanco hacia la identidad africana. Gran parte de entre ellos, percibieron cómo la cultura francesa se empecinaba en negar la historia y la expresión de los sentimientos culturales y religiosos del pueblo africano.

Si agregamos a eso, las violentas transformaciones políticas de estas dos últimas décadas; a saber: las dos guerras del Golfo;  la invasión de Afganistán; la creación, la manipulación y la  actuación de Al Qaeda en la zona; el conflicto israelo-palestino; las recientes revoluciones en Túnez, Egipto, Yemen, Libia, Siria; y el rol preponderante jugado por los diferentes gobiernos franceses en estos conflictos.  En tanto aliados de los norteamericanos, podríamos afirmar convencidos, que todo análisis o comentario frente a este sujeto está contaminado por siglos de pugnas, provocaciones, rechazos y enfrentamientos culturales que impiden la imparcialidad y la objetividad. Lo que evidentemente incrementa aún más  la complejidad, de la cual hablábamos  precedentemente.

Si queremos hablar del Islam en Francia y de su influencia, tendremos que tomar en cuenta todos estos elementos. Sin contar que hay muchos otros elementos más que se nos escapan y que tienen que ver con los diferentes poderes en conflicto. No es evidente percibir cómo los unos y los otros, manipulan, acomodan y tergiversan la realidad a fin que ésta pueda servir a sus propios intereses.


¿Cuántos musulmanes hay en Francia?

A pesar que la ley francesa prohíbe, desde  1872, efectuar censos sobre la pertenencia religiosa,[3] los institutos de sondeos no están concernidos por esta ley. Por este hecho la mayoría de las encuestas sobre la afinidad religiosa de la población francesa provienen de organismos de sondeo, por lo tanto son cifras aproximativas.

La  SOFRES avanzaba en 2007 la cifra, de que 3% de la población francesa era de obediencia musulmana. Por su parte  CSA daba 4%. En 2009, IFOP entregaba la cifra de de 5,8%. Lo que equivale aproximadamente a  3 ,5 millones de personas.[4]

Dentro de estas cifras podríamos separar lo que concierne al sector religioso musulmán (practicantes) que se sitúan entre 3,5 a 4 millones de individuos aproximadamente y lo que concierne a la población que gravita en torno a la cultura musulmana que se sitúa entre 5 a 6 millones de individuos, en la cual no todos son practicantes.[5]

¿Existe una influencia del Islam en el seno de la sociedad francesa?

Sí, esta influencia existe y es real, pero ella está condicionada y relacionada con diversas variables externas e internas que interactúan de manera dinámica y compleja. Trataremos de analizar aquí aquéllas que aparecen como las más importantes.

  • El elemento más significativo es el lugar que ocupa el Islam en el plano religioso y social en Francia. La religión musulmana es actualmente la segunda religión francesa por el número de seguidores constatados. Su extensión y su influencia comenzaron con la llegada masiva de mano de obra barata, proveniente del Norte de África, después de la Segunda Guerra Mundial ( de 1945 en adelante).  A pesar que el reclutamiento más fuerte se produce en la población emigrada de la zona del medio oriente, África del Norte y sur del Sahel, conviene señalar que un reclutamiento menor se ha producido en los sectores cristianos y/o laicos más pobres y  más vulnerables de la sociedad francesa. A pesar que las conversiones son ínfimas, ellas restan simbólicamente significativas.

El casamiento “denominado mixto”[6] entre un no musulmán (ana) y un musulmán (ana) ha crecido con los años.[7] Muchas mujeres no musulmanas que se han casado con hombres musulmanes, han adoptado la religión de su cónyuge.   Algunas de ellas (y como veremos mas adelante), para significar de manera formal el apego a la nueva religión llegan a ser  “más papistas que el papa” y radicalizan los símbolos exteriores religiosos utilizando ostensiblemente la “Burqa”, el “Niqab” o el “Tchador”.[8]  En el caso de la mujer musulmana casada con un no musulmán, la situación es muy diferente.[9]

Por otra parte, es erróneo pensar que la única función del Islam en Francia radica en  el hecho de  fabricar prosélitos. Yo pienso que más que reclutar mucho, el Islam comenzó paulatinamente a  ocupar el lugar (y el vacío espiritual) dejado por la Iglesia católica para con sus feligreses en los barrios más vulnerados y más afectados por las diferentes crisis económicas que han golpeado a la sociedad estos últimos años. Los obispos de Francia reconocen que la iglesia se encuentra en serias dificultades morales: crisis de fe y crisis de vocación. [10]

 

  • La influencia más grande del Islam se sitúa entre  los  grupos salidos del girón musulmán. Como ya lo hemos dicho precedentemente, gran parte de los jóvenes de familia de obediencia musulmana son franceses.[11] Muchos ya no hablan la lengua de sus padres y una parte importante de ellos (sobretodo las mujeres) se fueron alejando paulatinamente de la cultura y de la religión musulmana. A partir de la década del 80’ muchos padres se encontraron en serias dificultades cuando debieron abordar la educación moral y religiosa de sus hijos, y  vieron con buenos ojos que predicadores musulmanes los tomaran bajo su alero y les enseñaran los rudimentos del Corán y así como fragmentos de la vida del profeta Mahoma. “Los hermanos musulmanes”[12] comenzaron un proceso “de re-evangelización” al interior de los barrios más pobres del sector Noreste de la región parisina.[13] A comienzos de la década del 90, en Saint Denis y en Clichy-Montfermeil libraron una lucha a muerte contra los traficantes de drogas. Ganaron (por algunos años) esa lucha y ganaron también el respeto de los adultos y de toda la comunidad musulmana.
  • La intervención soviética en Afganistán. En 1979 la Unión Soviética interviene en Afganistán. Los norteamericanos no tenían asidero ni influencia en esa zona del globo. La única forma de luchar contra la satelización de los países musulmanes colindantes de la Unión Soviética era re-crear el “síndrome de Vietnam”.  La C.I.A. elabora con ese objetivo “the Afghan program”. Ese programa tenía 2 pilares: apoyo al movimiento de resistencia afgano (islamista) y creación de un movimiento internacional musulmán para luchar contra el ateísmo comunista. Esta “cruzada” musulmana anticomunista logra reclutar alrededor de 12.000 Moudjahidines[14]en el mundo, una parte ínfima de ellos (aunque estadísticamente importante) salieron de los barrios pobres y excluidos de Europa (sobre todo de Francia) y de Estados Unidos.  El peso ideológico y el capital relacional que tenían los ‘hermanos musulmanes” en las grandes ciudades francesas sirvió para transformar “la misión evangelizadora” en una excelente campaña de reclutamiento. Así fueron reclutados en la década del 80’; en la banlieues de Paris, Lille, Marsella, Lyon; los primeros “Afghanzi” que deberán llevar a cabo la guerra santa “le jihad” contra todo enemigo del Islam.[15]
  • La Primera Guerra contra Irak en 1991 juega un rol decisivo en la opinión pública francesa y más aún en los sectores musulmanes. Una Coalición de 34 países contra un solo país: Irak, país de tradición musulmana, cuna de civilización, una de las más grandes reservas energéticas del planeta y un poder militar importante. La impopularidad de esta intervención entre la población europea fue muy fuerte. La influencia del Islam creció aún más y muchos jóvenes indecisos vieron en esta agresión occidental un signo más de la destrucción del Islam por parte de “los cruzados” y una muy buena justificación para comprometerse  al lado de aquéllos excluidos y bombardeados por los Estados Unidos y sus aliados. Muchos jóvenes tomaron partido en esos momentos cruciales. Las mezquitas se llenaban, sobre todo para la oración de los viernes. Se debía orar en las calles pues los lugares de culto no daban abasto para recibir tanto creyente. La segunda guerra contra Irak no hizo más que atizar el fuego que se había creado durante la primera guerra.

  • La dinámica de  exclusión y rechazo vivida por los jóvenes “Banlieusards[16] es un hecho real y cotidiano que concierne no sólo los jóvenes de obediencia musulmana sino también los excluidos del sistema neoliberal francés. Es en  los suburbios urbanos donde se concentra la población “emigrada”. Estadísticamente es aquélla más concernida por el fracaso escolar, la  cesantía, la delincuencia, el consumo de drogas y el uso de la violencia. Este sentimiento de exclusión es serio y cada parte en conflicto adopta posiciones duras e intransigentes.
    • El gobierno y la extrema derecha, buscan exacerbar los ánimos de los franceses denominados “de souche”[17] vehiculando la idea que Francia no solo acoge en su seno al extranjero, sino que le da todos los medios para integrarse en la vida y en la idiosincrasia francesa. Y que éstos no sólo no desean integrarse sino que hacen todo por destruir el sistema de vida francés.  In fine acusan a los extranjeros de escupir la mano que les da comida.
    • Los excluidos están convencidos que el lugar que le asignan los franceses en la sociedad es un lugar de ciudadano de segunda categoría que debe asumir “las pegas” que los franceses ya no desean realizar o las consideran “indignas”.  Piensan que este procedimiento los excluye de manera premeditada cada día más. Esto es vivido cotidianamente por los jóvenes como una injusticia. No esperando nada de la sociedad francesa no solo se excluyen aún más ellos mismos, si no que buscan otras alternativas culturales y religiosas.
    • Dentro de estas otras alternativas se ubica el “repliegue comunitario” que muchas veces se convierte en “repliegue arcaico”. Esto consiste en que una gran parte de los jóvenes (cuyas familias provienen de la región del Magreb (Túnez, Marruecos, Argelia) o del sur del Sahel (Mauritania, Mali, Senegal) se encierran en sus comunidades y rechazan toda integración o intercambio con el medio. Es una forma de protegerse pero al mismo tiempo de auto-destruirse estratégicamente. Algunas banlieues se “ghettoïsan”y viven casi en autarquía cultural y religiosa. Los jóvenes más rebeldes buscan  en el Islam más radical una solución para dar salida a sus ímpetus de injusticia y de exclusión vividas el seno de la sociedad francesa. Por esa razón el salafismo cobra una importancia capital en jóvenes y en mujeres  que comienzan a consumir solo productos “Hallal” [18] y a portar los signos ostentarios religiosos (Burqa, Niqab) como una suerte provocación social.


¿Cuál sería la expresión concreta de esta influencia?

  • La influencia más grande ha sido de llegar a constituirse como la segunda religión francesa. Eso genera un discurso de orgullo, de satisfacción y de impertinencia que los musulmanes antes no ostentaban.
  • La segunda influencia “visible” es la edificación de mezquitas en el territorio francés con el dinero público.[19]Los musulmanes, por cientos de miles y durante muchos años, se pusieron a orar en las calles (colapsando el tráfico y la vida civil en muchas ciudades) bajo el argumento de que no tenían lugares de culto. Los sucesivos gobiernos franceses (por múltiples y complejas razones que no se pueden analizar en este artículo) accedieron a la construcción de mezquitas en territorio nacional.
  • La capacidad de movilizar y hacer participar a jóvenes musulmanes franceses  en “atentados terroristas” en suelo francés o en el extranjero. Y a veces contra el ejército francés.
  • En zonas sobre-pobladas de ciudadanos de obediencia musulmana como el Departamento 93 de Seine Saint Denis, los comercios “típicos franceses” han desaparecido dejando el lugar a los comercios típicamente “musulmanes”.   Por ejemplo, las carnicerías francesas de venta de chancho      “las charcuterías” casi todas desaparecieron. Las carnicerías no enunciando el logo de carne “Hallal” son rechazadas por los clientes.
  •  Los supermercados abrieron en su interior zonas específicas de productos “Hallal” y no por razones religiosas. En los supermercados de zonas donde la clientela es casi mayoritariamente musulmana, los patrones comprendieron que privarse de una clientela tan importante (sobre todo que el no musulmán puede consumir los productos “Hallal” sin mayor problema) era casi un suicidio económico.
  • La cadena de alimentación Burger King en algunas zonas, mayoritariamente musulmanas, no venden carne de chancho y han usado sucedáneos del jamón como el  jamón de pollo o de pavo. El argumento usado es siempre el mismo. Es económico, pero se disimula bajo una falsa democracia cultural; a saber: Los Musulmanes sólo pueden consumir productos “Hallal” y los no musulmanes no son afectados por  esta medida.  Singular es de constatar que este fervor de consumir productos “Hallal” es muy reciente. Personalmente, Hace 20 años atrás, amigos míos musulmanes consumían los productos Mc Donalds sin que eso pusiera en peligro su fe.
  • El ejército francés debe tomar en cuenta (para el musulmán creyente) el tiempo de oración y el consumo de productos “Hallal”.
  • Los  comedores escolares también están concernidos por estas diferentes medidas.

Todas estas expresiones de la influencia musulmana en la sociedad francesa son recientes, pero ellas se fueron incubando durante muchos años. Lo que observamos hoy día es la materialización y cristalización de esta influencia.

El choque cultural fue dejando trazas imperceptibles en la sociedad francesa, trazas que se fueron instalando gradualmente y que hoy forman como “un pliegue social”. Pliegue que nadie está dispuesto a “meterle mano” de manera franca, por las consecuencias explosivas que esto pudiese tener en el seno de la sociedad francesa.

¿Pero es realmente una influencia ejercida y cultivada por el Islam de Francia? o ¿es la tolerancia y el reconocimiento, de una gran parte del pueblo francés,  a una expresión religiosa y cultural que fue vilipendiada, humillada, y en algunos momentos casi destruida, por la magnificencia colonial y los sueños imperiales franceses?

[Como una demostración más de “lo sensible” que es este tema en Francia, al momento mismo que escribo las últimas líneas de este artículo se produce el atentado que destruyó completamente el periódico satírico Charlie hebdo.[20] Este periódico debía publicar el miércoles 2 de Noviembre un número especial bautizado “Charia[21] hebdo” con  Mahoma como redactor jefe. Este atentado ha suscitado una inmensa emoción en la sociedad francesa. Aún no se conoce el autor del atentado pero ya la extrema derecha ha designado “al integrismo musulmán” culpable de intimidación y “de terrorismo repugnante”].

 


[1] Las primeras campañas militares francesas contra los musulmanes dentro  del marco de lo que más tarde se llamaría Las Cruzadas, comienzan en 1096-1099

[2] Sahel = Región natural de África, situada entre el mar Rojo y el océano Atlántico y entre el desierto del Sahara y la región del Sudán.

[3] Este principio fue reafirmado en el articulo 8 de la ley del 6 de Enero de  1978: “está prohibido colectar y/o tratar datos a carácter personal que hagan referencia directa o indirecta a los origines raciales -étnicos, a las opiniones políticas, filosóficas o religiosas…”

[4] Francia tienen actualmente más de 65 millones de habitantes. Censo 2010.

[5] Cifras entregadas por el Ministerio del Interior  que regula a su vez la expresión religiosa cultual en el territorio francés.

[6] Antiguamente para designar un casamiento “mixto” se hablaba de casamiento entre francés (sa)  y otra etnia, cultura o nacionalidad. Hoy día, en lo que concierne al casamiento mixto entre un musulmán y un non musulmán,  no se puede emplear la misma denominación puesto que la mayoría de musulmanes son ciudadanos franceses.

[8] Burqa. Velo integral que cubre toda la cara incluyendo los ojos. Niqab. Velo integral que solo deja los ojos descubiertos. Tchador. Velo que cubre solo los cabellos y que deja la cara descubierta.

[9] En todos los países donde el Islam es religión de Estado, el casamiento entre una musulmana y un no musulmán esta prohibido. En Francia la mujer musulmana que decide unir su vida a un no musulmán debe tener consciencia que su gesto será percibido hostilmente por la familia y la comunidad musulmana. Algunas realizan este acto “ex-profeso” con el fin de emanciparse del medio musulmán.

[10] En 1949 la iglesia católica ordenaba 1650 sacerdotes al año. Hoy día no logra ordenar 100 al año. Reporte de la Conferencia de Obispos de Francia. Reunidos a Lourdes en Asamblea Plenaria del 2 al 8 de noviembre de 2009.

[11] Este detalle es importante puesto que dentro del imaginario colectivo francés se les denomina peyorativamente  « los árabes » (muchas veces empleándolo como sinónimo de musulmán), pero en realidad no sólo no son “árabes” puesto que sus padres son todos Magrebí (de la zona del Maghreb) sino que, aparte de eso, la gran mayoría tienen la nacionalidad francesa.

[12] Se nombraba en la prensa de esta manera (en forma errónea) a las corrientes más radicales del Islam en Francia. En general, wahabitas y salafistas, forman parte de “los hermanos musulmanes”, a pesar que hay muchos matices diferentes. Su práctica es “misionera”. En Francia el método empleado es  recorrer las calles  y barrios de los suburbios de la región parisina, tratando de inculcar el Islam a jóvenes cesantes, ociosos, toxicómanos  o delincuentes.

[13] Entre los años 80’ y 90’ Había 3 cuerpos significativos que circulaban por las calles buscando el contacto con los jóvenes: La policía, “los hermanos musulmanes” y los educadores de la “Prevención Especializada”. Cada cual representaba para esos jóvenes desorientados y faltos de cuadro específicos y normas institucionales,  un paradigma diferente. Los tres discutían con los jóvenes de situaciones distintas pero los métodos de contacto eran casi los mimos.

[14] Combatiente o guerrillero del Islam. Practicante  de la guerra santa  “el Jihad”

[15] Afghanzi: nombre dado a los jóvenes franceses que realizaron el curso de guerrilla en Afganistán bajo la egida de  Al Quaeda. Muchos de ellos, una vez terminada la intervención soviética en Afganistán siguieron actuando ya no contra el “ateísmo comunista” sino más bien contra los “cruzados occidentales” y sus aliados.

[16] Concepto peyorativo con el cual se denomina a los habitantes de los suburbios de la región parisina.

[17] Término controvertido que es utilizado por los habitantes franceses autoproclamados “originarios”.

[18] Hallal. Este concepto designa un estilo de vida, un concepto global e integral que influye y afecta la vida cotidiana en lo que concierne la alimentación, la higiene, la sanidad.

[20] Charlie Hebdo podríamos compararlo (salvando las distancias culturales) a The Clinic en Chile.

[21] Charia. Ley islámica que codifica a la vez los aspectos públicos y privados de la vida de un musulmán.  El término es usado satíricamente en relación a las recientes declaraciones de Túnez y de Libia de aplicar La Charia.

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