El guitarrón chileno, y el tiempo de duelo. O cómo llorar lo desconocido.

Con algunos amigos decidimos hace un par de semanas grabar un documental que registrara y diera testimonio de la grandeza de uno de los personajes más potentes en el folclore nacional; Don Chosto Ulloa, guitarronero chileno de Pirque.

El argumento era el siguiente; la tradición del canto a lo divino, manifestación poética acompañada de música, ha sido traspasada solamente a través de la herencia cultural oral, cuestión que hacía necesario y urgente un registro que homenajeara este arte intrínsecamente nativo. “Antes que los viejos mueran”, decíamos.

En un documenatal grabado el 2007 sus creadores nos contaban que “Pirque es una localidad campesina ubicada en el borde sur de Santiago, separada de la capital por el río Maipo. En Pirque se ha mantenido el toque del guitarrón, instrumento único en el mundo, inventado en Chile central durante 1700 o 1800. Este instrumento de 25 cuerdas ha sido usado para acompañar el canto a lo humano y a lo divino”.

Lo que nos llamaba emocional y racionalmente la atención era la riqueza de la historia que portaban estos creadores natos, y por supuesto la resistencia cultural única e implacable que ejercían ante la vorágine. Allá, en Pirque, cerca de una ciudad a veces depredadora y demandante.

Este sábado 9 de octubre iríamos a grabar a Don Chosto a su lugar.

Pero el jueves 7, nos enteramos que la historia es aún más implacable y los versos de este hombre, bastión elemental de la cultura campesina, ahora son polvo y memoria; atajos inaprehensibles que nos recuerdan la fragilidad de la existencia, y la levedad de la palabra.

Viajamos hasta Pirque el mismo día de su muerte, y ahí estaba Don Chosto envuelto de loas dentro de su cajón.  La guitarra grande apoyada, y una imagen sonora que perdurará hasta que el hombre lo decida. Don Chosto no es la Violeta. Don Chosto no es Neruda. No es el ícono folk que todos esperan. No se parece a esas pancartas de gobierno y su bicentenario ficcionado. No es Bob Dylan mirándose los bolsillos. Él vivía del campo, le cantaba a la muerte y competía con el diablo. Estaba fuera del Chile que acostumbramos. Estaba en ese micro-espacio que creemos perdido. Y lo conservaba. Porque no se trata de alzar su figura como rockstar de la zona centro, sino de reconocer en él, aquello que alguna vez sentimos en lo profundo; cariño por la tierra, la música y esas cosas que el tiempo enseña y las sostienen los viejos.

Don Chosto Ulloa, guitarronero de Pirque, muere de cáncer 2 días antes de nuestra aventura documental, y nos pone en un limbo que nos responsabiliza aún más, ya que su figura, en lo alto y lo bajo, adquiere un nuevo significado que también tiene que alertarnos; el tiempo pasa, y aquello que los antiguos cultivaron con amor y tierra, hoy desaparece tras la fantochería del consumo y los egos adolescentes. La sociedad pierde la memoria, y su autorreflexión se mira el ombligo.

Mil voces apretan el pecho, y algo lejano te recuerda que aquello que tiene carne y alma, o hueso y piel, también conserva el sabor de la vida en todas sus dimensiones. Y mirar a estos hombres, es una manera de comprender que la vida rotulada del principio de siglo en que nos situamos no es única, unívoca, ni elegante, y que como varios de los hombres que aún quedan rumiando en los campos, es necesario bajar el pulso, y detenerse a mirar lo que cada vez nos cuesta más mirar.

“nadie ve lo que no ve” decía Maturana.

Dejo aquí un micro documental que retrata parte de lo que Chosto Ulloa representaba; una cultura vernácula sin mcdonals ni maniqueísmos libremercadistas.  Una cultura que hoy pierde a uno de sus más grandes cultores. Una cultura que no le pertenece a nadie pero que les pertenece a todos.

Mi más sentido homenaje a Don Chosto Ulloa. En su honor detenemos la mirada.

Don Chosto. Guitarronero de Pirque.

Herr Direktor.

15 thoughts on “El guitarrón chileno, y el tiempo de duelo. O cómo llorar lo desconocido.”

  1. Años buscando, recuerdo haber visto el documental en art tv si nomas recuerdo. Un trozo y me embrujó. Este era nuestro Robert Jonhson.?….underground de la cultura chilena…..y el guitarrón chileno….ah quiero uno, quiero aprender a tocar las afinaciones de cruce para protegerme. Muchas gracias, muchas gracias. Creo que hicieron una "obra divina y humana" gracias

  2. Espero tenr la oprtunidad algun día de ver esa grabación, me quedé con el trago amargo de no haber podido asistir, por encontrarme enferma y con reposo absoluto. Son esos testimonios audiovisuales los que se deben preservcar para futuras generaciones. Te felicito Herr Direktor por lo bello que escribiste

  3. Damos gracias por escribir esas hermosas palabras de mi ABUELO, es lindo saber que gente lo admiraba tanto, aunque el no era conocido como los grandes poetas que conosen en todo chile como lo fueron Violeta Parra y muchos folkloristas conocidos a nivel nacional e internacional, gracias a mi tata y a su padre, que muchos folkloristas como ellos se hicieron famosos gracias a los cantos y melodias que ellos entonaban, ellos las recopilaron y muchas veces las presentaron como suyas, sin saber la gente que un HUMILDE hombre como mi tata CHOSTO, ellos vinieron y aprendieron de el , y quisiera que por fin “CHILE” reconociera a los verdaderos talentos, y no los que se hisieron famosos gracias a la humildad de ellos, por no decir otra cosa! que la gente por muchas veces ignorar eleven a personajes como idolos o estrellas sin saber que recopilaban temas, poemas y canciones ineditos de hombre humildes que no sabian leer ni escribir pero que amaban la poesia,y no buscaban la fama ni el dinero. solo era por amor a la TIERAA!!!!

    DAMARIS, VALENTIN Y ALEJANDRo ULLOA..

    1. Damaris, Valetín, y Alejandro Ulloa, la valía de lo hecho por su abuelo no puede ser medida por vara mediática. Es una cuestión emocional y de tierra. Mucha gente lo admiró y aprendió de él. Mucha gente entendió algo gracias a eso. No me cabe la menor duda.

      Gracias…

    2. Cuando un hombre como su Tata Chosto es capaz de generar en sus nietos esa admiración, sólo me cabe decir que los grandes hombres no necesitan del reconocimiento de lo mediático. Tantas personas y situaciones son explotados por los medios de comunicación, y sólo duran lo que dura la noticia. El Chostito, Chosteño, Chosto, Osvaldo Ulloa, permanecerá para siempre en todos los corazones de quienes lo admiramos. Espero que alguno de ustedes sigan esta senda, y tengan nietos que también les reconozcan en el futuro. Un abrazo desde Pirque

        1. me quede con un gran dolor en mi corazon, por no asistir al funeral, con mucha humildad lo digo, me consideraba un amigo de chostito, estube muchas veces en su, para mi un palacio lleno de sabiduria,leyendas, humildad,su cocina, sus gatos, su brasero etc. en donde le gustaba recibir a los amigos, cantamos, compartimos un tecito o un vasito de bebida, gracias a dios por conocer a a este hombre, sabio,humilde y generoso, seguro que estara rodeado de angeles escuchando, su guitarron, que dios lo tenga en su santo reino, Q.E.P.D. su amigo juan alarcon y erika meza

          1. El día de su funeral, sentimos la necesidad de poder grabar lo que allí sucedió, para entregar en el alguna medida la imagen última de lo que Chosto significó. Le cantaron. Le hablaron. Lo aplaudieron. Todo para él. Despedida con afecto.
            En gente como ustedes queda la memoria del Chosto. Es un deber cantarla y contarla.
            Gracias…

  4. Hermosas y muy certeras tus palabras. Don Chosto fue un hombre sencillo, que de una manera casi anónima fue el maestro de muchos, Me queda su sonrisa, su sonido y sus historias de duendes y velorios de angelito

  5. Que pena siente el alma.
    Gracias por registrar, por dejar para todos nosotros algo de esa belleza, de ese mundo sin mcdonalds ni tanto apuro absurdo. Por doblarle un poco la mano al tiempo implacable.

    Pareciera que el hombre, el hombre de verdad, es una especie en vías de extinción.

    Gracias.

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