5 Comments

  1. Marcos Muñoz Robles
    16/02/2012 @ 16:27

    Miguel,

    Tus reflexiones son oportunas y necesarias. También yo percibo que en la coyuntura construida por el movimiento estudiantil existen una serie de problemáticas que no se han planteado, en particular las asociadas a los contenidos educativos, las didácticas y los propios sistemas de evaluación que se articulan a través del currículum. Estos han sido apuntados- y con razón- como sistemas de reproducción del sistema capitalista.

    Por otra parte, creo que en las consignas por educación de calidad y gratuita hay un sentimiento no verbalizado de hastío frente a la reproducción de la injusticia social y el descaro de las autoridades públicas, cómplices y artífices de situación. Hay un clamor, un afecto colectivo, incluso una(s) práctica(s) articuladas para la transformación, pero carentes de una comprensión compleja de las implicaciones sistemáticas de la reproducción social, cuyos alcances son epistemológicos, incluso civilizatorios y donde no se visualiza una teoría social capaz de “iluminar” el proceso de transformación social requerido.

    Sin duda la educación debe entenderse como un proceso de construcción histórico-social definido por una autopoiésis del propio tejido social que no es puramente reproductor de lo instituido. Me detengo aquí en Castoriadis y la centralidad de la imaginación radical, creadora de todas las instituciones socio-imaginarias que nos rigen y limitan porque ocultan su carácter social construido naturalizándose. Es el conflicto antropológico entre la heteronomía social –ocultamiento de la construcción social de la realidad – y la autonomía, o autodeterminación de la sociedad a partir del re-conocimiento del carácter socialmente construido de sus instituciones (normas, leyes, saberes y epistemes).

    La participación directa en la construcción social de instituciones sociales deseables es el único camino que tiene la sociedad -a todo nivel- para auto-legitimar sus instituciones. Esta aseveración tiene una implicación ético-política, pues la normatividad social implica al sujeto resposabilizarse frente a su autodeterminación. Y ello plantea un problema gravitante: las relaciones de saber/poder constituyentes de la libertad. Todo ello se corresponde con la tesis de Foucault sobre la ética del cuidado de uno mismo como práctica de la libertad. La legitimidad de un gobierno supone la puesta en práctica de un autogobierno de alcances comunitarios e individuales. En otras, palabras, todo gobierno debe ser un auto-gobierno responsable de las instituciones socio-imaginarias deseables construidas de manera participativa, lúcida y explicita por toda la comunidad. De esta forma, lo político se identifica con la poiésis, como creación de lo social.

    La educación libertaria propuesta por Paulo Freire complementa esta perspectiva desde su carácter problematizador y dialógico. Frente a la educación bancaria cuya concepción mecanicista de la educación ha reproducido los patrones dominantes de sumisión al poder capitalista y la colonialidad del saber (Quijano), la educación como práctica de la libertad antepone a un sujeto amplio, un ser HUMANO, consciente e integrado a un proceso de ampliación permanente de su experiencia, de sus conocimientos y sus relaciones con la sociedad, la diversidad cultural y la naturaleza.

    La educación de “calidad” adquiere aquí un sentido preciso: habrá educación de calidad cuando exista una real participación de tod@s los actores implicados en las relaciones pedagógicas y socioculturales re-creadoras de la común-unidad (docente-estudiantes; escuela-territorio; micro-macro). Habrá educación de calidad sólo cuando construyamos una comunidad dialógica y problematizadora donde se instituya un conocimiento autónomo y descolonializado sobre nuestra realidad social. Habrá educación de calidad sólo cuando esta sea completamente libre y gratuita: libre de las barreras económicas y epistemológicas heredadas de la modernidad, el capitalismo, la colonialidad del saber y la tradición.

    Habrá que retomar el sentir social de la “democracia real” que se nos presenta hoy para comunicar lo siguiente: Para emanciparnos en “común-unidad” y datarnos de herramientas para la construcción socio-imaginaria de nuestra libertad, entendida como auto-determinación, necesitamos crear relaciones socio-imaginarias instituyentes para una nueva democracia desde un conocimiento problematizador que surge del diálogo y la participación explícita de tod@s: la democracia real, esa que deseamos, que imaginamos, y que aún no vemos materializarse, se encuentra en los actos genuinos de amor, de conocimiento e intercambio desinteresado, desde el punto de vista de carácter posesivo y egoísta en la construcción de la subjetividad individual por parte de la hegemonía capitalista. Esa democracia real puede ser ahora mismo un proceso social constituyente cuando vemos levantarse el pueblo desde los movimientos sociales en distintas partes del mundo.

    • Miguel Salas
      01/03/2012 @ 17:04

      Hola Marcos, gracias por tu comentario y disculpa por la demora en responder… Febrero, tú sabes… Comparto gran parte de lo que expresas. Gracias, creo que complementa bastante lo que escribí, aunque al igual que yo, a veces, hablamos con mucho concepto, aunque bueno, el sitio es explícitamente de sociología… Rescatando algunas cosas que comentas:

      1. pensamos similar: el tema no sólo buscar educación de calidad, emulando lo que hacen los instituciones educativas de elites, sino que buscar una mejor educación, una educación cualitativamente distinta. Tienes razón en que para ello ciertos aspectos –didácticas educativas, contenidos, sistemas de evaluación…- han sido mencionados en menor medida y son tremendamente relevantes. “Yéndome en la volada”, en última instancia a mi juicio estamos en una crisis valórica-ética-espiritual… de la cual emerge una intención de conocer/dominar “objetivamente” –la epistemología científica moderna- para “beneficio” sí mismo. Sin duda que la ciencia moderna es bastante útil, pero creo que se ha llevado demasiadas alabanzas y centralidad en nuestra sociedad.

      -en este sentido, tienes razón, difícilmente se puede vislumbrar una teoría o un modelo de entendimiento que nos venga a dar soluciones para todo. Ya que el asunto es ético-espiritual, podemos debatir “racionalmente” sólo sobre “la punta del iceberg” lo demás es la Vida misma.
      -con respecto al conflicto entre heternomía y autonomía, es una dualidad, o equilibrio difícil de encontrar, de hecho definirlo es también una batalla política: qué aspectos transformar y qué mantener. Recordemos que tenemos origen, historia, tradición, patrimonio en su sentido más profundo que vale la pena –a mi juicio- conservar. Resumiendo: sí, la educación debe dar aspectos nuevos, transformadores, pero también debe ser la mecanismo de reproducción de lo valioso que se ha construido/aprendido durante los miles de años que llevamos por estos lados. Es decir, “también se puede enseñar o generar instancias para aprender a Amar con mayor intensidad”. En sentido la tradición, en genérico, a mi juicio no es sí misma nefasta.

      -sobre la participación: parte de mi ejemplo, apunta a lo que dices. Efectivamente es la ciudadanía, la gente, los actores locales, quienes deben decidir, participar, construir sus instituciones y también los procesos de (re)producción y distribución de conocimiento. Los planteamientos de Freire, son útiles para ello y también para transformar los idearios e imaginarios colectivos. -Recién hay un artículo del festival de viña en lapala- El problema práctico es reeducar a una ciudadanía alienada por el espectáculo, idearios consumistas, la desesperanza y la ira, y los “modelos” –american way of life, american dream etc…- que nos venden y se asumen como portadores de felicidad y libertad (!)…

      -Una de las iniciativas que me parece más interesante con respecto a los nuevos paradigmas educativos son las redes chilenas y globales de ecoaldeas, y la Universidad Gaia, que tiene “sede” en Chile en la Ecoescuela El Manzano, región del Biobío. Aunque no comparto todos los aspectos espirituales de esta iniciativa holística –y eso mi “camino” personal- creo que la fórmula de una “universidad viviente” práctica, sustentable, integral, transformadora, conocedora de su entorno y relacionada con la comunidad local… es una iniciativa digna a mencionar.

      Recién hice un blog para tratar varios de estos temas. Tengo sólo una introducción pero ya se viene más. Acá en lapala y en el blog. Gracias por tu comentario nuevamente.

  2. miles
    02/03/2012 @ 18:19

    grande miguel!!!!!!

  3. amigodelviento
    08/03/2012 @ 15:22

    exito en cada palabra q camine en accion hacia tus sueños
    un aliento y apoyo siempre , a tu corazon gran fuente de inspiraccion

    cariños…

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