27 Comments

  1. pamela
    08/01/2013 @ 15:28

    Excelente articulo….completamente de acuerdo con lo que se plantea…yo me considero mas una alondra eso si, prefiero el olor del aire fresco, los primeros trinos de las aves y la tierra húmeda cuando estoy en la naturaleza. saludos°°°

    • Andrea Roa Barrera
      08/01/2013 @ 18:09

      Las Alondras están mejor adaptadas a las exigencias del sistema… quien como tu que sufres menos en las mañanas!!

  2. Ricardo Torres
    08/01/2013 @ 15:57

    Es dificil comparar la especie humana con cualquier otra, dada la gran diversidad y plasticidad de esta.
    Quizas en épocas donde la economía se basaba solamente en lo cazado o colectado era muy distinto a ahora, pero desde la masificación de la luz eléctrica han cambiado los patrones y las costumbres. Un Chileno urbano promedio llega a las 8 0 9 AM al trabajo, independiente de que lo disfrute o no, se enajena hasta las 17:00 a 18:00 todos los días, llegando segun el medio de transporte utilizado en promedio 1 a 2 horas en llegar a su casa, al llegar saluda, come ve algo de televisión y se acuesta agotado a las 22:00 a 23:00, si todavía sigue enamorado le hace el amor a su pareja y sino simplemente tiene sexo. Su mente divaga permanentemente en solución de problemas, los cuales son en su mayoría de índole económico, el resto millones de pequeños problemillas que el individuo guarda en su mochila y de vez en cuando saca alguno de ellos durante el día y se lo resfriega en el rostro. Los estados de ánimo y el stress determinan un mal dormir, independiente de cuantas horas este horizontalmente sobre un colchón, el descanso real es bastante menor, el cual se acumula volviéndose crónico. Si consideramos que los animales sin presión de depredadores (silvestres no domésticos) realmente funcionan segun sus ritmos circadianos y solo fluyen segun cada especies, pero tambien hay especies nerviosillas que no pueden descansar 100% sino son cena, una gacela en la sabana africana no puede darse el lujo de dormir a “pata suelta” cuando se le plasca. Quizas el tema es tratar buscar el equilibrio en función de nuestras propias necesidades individuales, no todas las soluciones funcionan para todos, no todos sienten necesidad de máxima libertad, curiosidad por saber continuamente, necesidad espiritual, etc. Mares libres y cada loco con su tema. Quizas el primer paso para disfrutar la forma de vivir tu vida es que no necesites la aprobación del resto, ni las ideas más geniales y obvias han tenido nunca el respaldo de todos

    • Andrea Roa Barrera
      08/01/2013 @ 18:33

      Tienes mucha razón en lo que planteas. Lo que me llama la atención es que un sistema hecho por humanos, para humanos, se transforme en una carga tan pesada de sobrellevar, para muchos, en el día a día. Tomando el ejemplo de la gacela, ella ha sabido desarrollar un sistema que sí le permite dormir de acuerdo a su ritmo circadiano, a sus necesidades diarias (no se si “a pata suelta”), y es la vida en grupo…siempre existe una o varias vigías que advierten de la presencia de algún depredador. Ésta tarea, al igual que en otras especies que viven en grupo, es asignada en función de las habilidades intrínsecas de cada individuo. O sea, ellas han generado un “sistema” que considera y respeta las habilidades, requerimientos y características de cada individuo y del grupo…algo que curiosamente, nosotros humanos no hemos conseguido.
      Concuerdo con que el tema es buscar el equilibrio en función de nuestras propias necesidades…el problema es que el sistema que nos rige lo dificulta en demasía!!!
      Saludos

    • Andrea Roa Barrera
      08/01/2013 @ 18:59

      Respecto de la búsqueda de aprobación…creo que pronto escribiré mi posición al respecto.
      😉

  3. sole molina
    08/01/2013 @ 15:59

    Muy interesante la mezcla científica-blogger.. y me siento plenamente identificada con todas las especies, las nocturnas y las diurnas 🙂 podrá ser esto? Además..el ritmo circadiano podría variar dependiendo de la época? supongo que sí, pues la luz ahora en el hemisferio norte no es la misma que el en hemisferio sur.. la bipolaridad es más de una enfermedad!

    • Andrea Roa Barrera
      08/01/2013 @ 18:39

      Ah, claro que si!..existen ritmos asociados a los cambios de estación (donde varía la intensidad de luz que recibimos, a los ciclos de la luna (por su influencia sobre cuerpos de agua…siendo nosotrxs un ejemplo de ellos!)y otros que tal vez la ciencia no ha descrito, pero que existen!..en la naturaleza todo se mueve en ciclos, dicen.

  4. sole molina
    08/01/2013 @ 16:06

    Y QUIERO LEER MÁS artículos como este! …además me encanta el hipotálamo y sus redes…

    • Andrea Roa Barrera
      08/01/2013 @ 18:42

      Los organismos vivos son maravillosos…el organismo mamífero, sólo es el más estudiado..por lo que existe comprobación de su maravilla!!

  5. sole molina
    08/01/2013 @ 16:12

    Perdón por postear por separado pero es que se me quedan cosas en el tintero.
    CITO:
    “Por otro lado, es muy importante que para que cada individuo se libere de estas imposiciones, se tome el tiempo de conocer sus propios ritmos, que se detenga a observar cuáles son sus tiempos, sus períodos de concentración máxima, de actividad, de hambre, de sueño, etc. aceptándolos y procurando funcionar con ellos y no “contra” ellos, de tal manera de evitar el desgaste que implica luchar contra la propia naturaleza; esto permitirá reducir el stress que puede llevar a una depresión o enfermedad.”

    He aquí un tema muy interesante, a todo nivel, pues hablamos de aceptación, de la diferencia y de como encuadrar o encajar estas diferencias en las sociedades modernas que fugan siempre hacia la normalización de las conductas; y de como el desvío, puede ocasionar graves daños – físicos y sicológicos – además de una preocupante segregación y ruptura con las normas. Hay que ahondar siempre, siempre!

    • Andrea Roa Barrera
      08/01/2013 @ 18:51

      Muy de acuerdo!!..el llamado es a observarnos, a escucharnos, a darnos el tiempo de conocernos y saber cuales son nuestras necesidades más básicas e intrínsecas, para así saber cúal es nuestra posición frente a las exigencias del “mundo externo”; cómo nos adaptamos, toleramos o rechazamos esas exigencias, dependiendo de lo que cada uno haya decidido elegir…pero siempre a conciencia y en función de nuestro bienestar personal y de nuestro entorno…por un tema de sanidad física y mental.

  6. Valeria Roa
    08/01/2013 @ 19:22

    interezante comparación, me ayuda a entender en profundidad el porque de ese estado “sombi” en el me encuentro cuando debo levantarme a las 6:00 am y que solo se desvanece como a las nueve. Durante esas dos horas, no hablo, el humor es inexistente y los pensamientos son… como explicarlo, de vibracion baja.
    Seria genial, que pudiera organizarse el funcionamiento de la sociedad en horas diferenciadas, tal vez, con eso subiríamos los porcentajes de atención satisfactoria en centros públicos,comencio por nombrar algunos. O los estudiantes y profes podrían comenzar el día con más alegría y mejor disposición.
    ¿será posible un cambio de esa índole?

  7. Herr Direktor
    08/01/2013 @ 21:05

    Me alienta mucho la recepción de este artículo. Hablar de animales, más allá de la antropormofización, es decir, más allá de la comparación humana o la humanización del animal,me parece esencial considerar los ritmos, candencias, respiraciones, ciclos, y por supuesto la propia cultura, si podemos llamarla así, de los animales. Fundamentalmente porque dolemos mirar a los animales como entidades inferiores, y al igual que a los niños, los sometemos a la invisivilización y al sometimiento. Este ejercicio me conecta mucho conmigo. Me conecta con esa búsqueda eterna del equilibrio. La búsqueda del pulso. De ese pulso que sigue el ritmo musical propio de la respiración calma, tranquila y serena, tan difícil, y tan compleja de obtener en la ciudad. En la sociedad contemporánea y en la lógica del capital. La enajenación del trabajo es algo muy importante de atender. Felicidades Andrea! súper aporte a laPala…

  8. Naty
    08/01/2013 @ 21:16

    Wenazo artículo, ahora puedo comprender mucho más porqué he tenido que lidiar con miles de retos durante mi vida….”despierta cabra floja¡¡”… “eres tan lenta en la mañana”.. “no se duerme en clases, no se bosteza en clases”, y mil etceteras¡¡…soy una de aquellas que no funcionan durante la mañana, creo que mi mejor horario es como desde las 6 de la tarde, por ello siempre estudié mejor de noche que de día, y tomo también las mejores decisiones¡¡¡….Buen articulo, miles de aplausos entre la oscuridad de la noche 😉

    • Andrea Roa Barrera
      10/01/2013 @ 22:28

      lo que es muy bueno, es que conoces tus ritmos!
      Muchas gracias por los aplausos (aprobación)!

  9. Clara a secas
    09/01/2013 @ 00:20

    Quedó fino y elegante al artículo, mis felicitaciones a la autora. Considero relevante este artículo a propósito de la aprobación de los otros, como comentaba Ricardo Torres. Pienso que es pertinente pensar en los ritmos circadianos, nuestros ritmos internos, para enfrentar a los otros y no caer en el juego de la aprobación. Considerar esto nos ayuda enfrentar discursos o figuras que no nos pertenecen o de los cuales no nos identificamos, como por ejemplo intentar cumplir con modelos de genero estereotipados reconosibles en el mundo publicitario. En este sentido pienso pertinente considerar el ritmo interno para enfrentar los discursos que buscan homogeneizar y obstaculizar nuestro proceso de constituirnos como individuos. Un abrazo Andrea!!

  10. Gustavo
    09/01/2013 @ 10:14

    Andrea, muchas gracias por esta reflexión. Me gustó ese tema de la ‘cronobiología’.
    Perdón por postear tan temprano en la mañana.

  11. Ramiro
    09/01/2013 @ 18:29

    Andrea, con gran interés he leído este artículo, me parece un tema muy bien tratado, al hacer una analogía en el estilo autorreferencial imperante en algunos comentarios, me gustaría compartir, que en mi caso en la mañana me siento muy dispuesto ha hacer mi trabajo de adiestramiento canino, al mediodía me gusta analizar y en la tarde me siento mas cómodo charlando y riendo, en la noche duermo como cadáver(no he de referirme a mi actividad sexual), me gustaría compartir que estas diferencias de ánimo también las he observado en perros de la misma raza y sexo, en un acto de fe diría que entre hermanos de la misma camada, se puede notar diversidad en el ritmo circadiano, me resta felicitar a mi querida Andrea por su “manifiesto”.

    • Andrea Roa Barrera
      10/01/2013 @ 22:33

      Muchas gracias Ramiro.
      Tu experiencia en conducta canina será muy bienvenida para desarrollar temas similares a futuro.
      Un abrazo

  12. jm
    23/02/2013 @ 12:30

    mi conserje trabaja de noche. no parece feliz con esa situación.

    en todo caso me llama la atención (positivamente) que un blog de sociología hable de biología. la gente de las ciencias sociales que se dedica a los “estudios de género” habla y habla sobre sexo y roles de género “construidos socialmente” sin hacer referencia alguna a la biología, como si no importara o si fuera un asunto controvertible (v. gr beatriz preciado).

  13. sergio
    16/12/2013 @ 12:59

    soy y seré siempre un búho; desde que empece a trabajar lo hice de noche creo que finalmente me acostumbre sin embargo siempre fue mas fácil en la noche, para mi se entra el sol, me activo y soy mucho mas productivo.
    A pasado tanto tiempo y hoy me encuentro aquí escribiendo en este sitio al que llegue buscando saber en que estas y como has estado.
    grande como siempre
    un abrazo

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