Whatever happened to the basal research?
Breves — By nico on mayo 31, 2010 at 21:46Cuando tuve que realizar la revisión de los datos secundarios para mi tesis me dije “ja…esto va a ser entretenido”. Eso, básicamente porque mi investigación es sobre una minoría religiosa (Adventistas del Séptimo Día) y sospechaba que los datos simplemente no iban a existir. Así no más fue. ISSP 98, WVS en 4 olas, Censo…nada. Los únicos datos que encontré son los de una encuesta conducida por el CEP en el ’90.
Lo primero que me traumó un poquito es la calidad de los datos a los que tenemos acceso en Chile. Digo Chile porque desconozco el nivel de investigación basal en ciencias sociales en el resto de LA. Para el caso del Imperio hay una cantidad espeluznante de datos sobre minorías de todo tipo, entre otras cosas. Pero no nos pongamos exigentes con un país que gasta lo que gasta de su PIB en investigación (esto fue “utilizando retórica para decir que no se tiene fulana idea cuanto es lo que gasta Chile en investigación pero asume que debe ser menos que el vuelto del pan”, con Nico).
¿Qué podríamos hacer para solucionar este problema, así, gastando poquita poquita plata? Adivinen…Ya, mucho tiempo esperando su respuesta. Yo tengo una, bien simple: que el Estado chileno, a través de ese instrumento conocido como Censo de población, realice un reconocimiento de las minorías religiosas y no las clasifique en el 5% que queda como “otra”. Con esto matamos dos pájaros de un tiro. Primero, se adelantan a las demandas por reconocimiento que estos grupos puedan realizar y, segundo, nos dejan algo más felices a los investigadores que no tienen una jodida forma de establecer la distribución por sexo y edad de estos grupos, por ejemplo.
Igual, no se cuán bueno sería que lo que señalo se convierta en realidad. Quiero decir, me cuesta pensar cómo aquello permitiría incrementar la capacidad de investigación sobre minorías religiosas, fundamentalmente, porque el censo no se encuentra a libre disposición. Hasta donde sé, no es gratis tener el censo completito en su ordenador para jugar con esa base en sus noches de insomnio esperando encontrar rutilantes nuevas respuestas. Nop. Cuesta varios millones, jóvenes. So, hasta el momento tenemos un instrumento caro, mucho muy caro, obscena y desvergonzadamente caro (considerando que en Brasil cuesta lo que cuesta un CD virgen para copiarlo) y más encima malito.
Así no hay cómo.



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6 comentarios
Cabe preguntarse: ¿por qué el Estado cobra por información producida con fondos públicos?
No he logrado respoder esa pregunta. Me la he planteado varias veces. ¿INE nos respondería si le preguntamos?
Preguntemos. Hoy es más ácil eso sí, se responde que lo estamos mejorando, y se le echa la culpa a Bachelet y compañía. Aunque ellos tengan toa la culpa.
Quién se hace cargo?…
siempre me he preguntado por la cantidda de sociólogo cesantes o estudiantes con suficiente inteligencia como para generar contenidos, y a su vez, permitir la acumulación de información.
si pudiéramos aunar intereses y criterios, y asumir esta plataforma como real y posible, tendríamos a disposición la voluntad de varios que opinan como tú Nico…
a mí me interesa.
How much spam comments here … Tambn me hago la pregunta ? .. como gestionamos mas plata para este tipo de investigaciones .. o sea como chucha hacemos pa` llenar la olla …. salu2
Existen fondos para estudiar minorías religiosas, por ejemplo, pero financian sólo el terreno. Son fondos gringos y europeos. Las redes ayudan harto. Sin embargo, hay que echarle un huevito al caldo pué. En Chile no hay ni lo uno ni lo otro. No existe algo así como ciencia social básica, es decir, producción sistemática y abundante de información cuali o cuanti respecto a todos los ámbitos de la shoshiedad. USA tiene muchas weas muy terribles, incluyendo dentro del sistema universitario (Adjunct professors, anyone?)pero al menos tienen una base sistemática de producción de indicadores y datos brutos de casi cualquier wea, gratis.